|
REUNIENDO MIS RESPONSABILIDADES (Sermón 68)
INTRODUCCIÓN:
1. Hombres y mujeres tienen muchas responsabilidades en un sin número de cosas. 2. Pero hay algunos que no desean hablar de responsabilidad, otros miran esto con superficialidad. 3. Definiendo la palabra "responsabilidad":
I:- RESPONSABILIDAD PARA CON DIOS. A. Temor a Dios. 1. Temor a Dios es respetarle y obedecerle (Hechos 10:23-35; Eclesiastés 12:13-14; Heb. 5:8-9; Hechos 5:29) 2. Es amarle con todo nuestro ser. (Mateo 22:37-38; Juan 3:16).
II:- RESPONSABILIDAD HACIA CRISTO.
1. Creed en él, es guardar sus mandamientos. (Juan 14:15,23; Lucas 6:46; Mateo 7:21) 2. Es estar sujetos a él. (Efes. 5:22-25; Col. 1:18).
III:-RESPONSABILIDAD CON LA IGLESIA
1. Algunos actúan como si no fueran parte de ella.
IV:- RESPONSABILIDAD HACIA OTROS. A. La enseñanza: 1. La única manera en que la gente puede ser convertida es por la enseñanza del Evangelio. 2. Debemos enseñar. (Mat. 28:18-20; 2 Tim. 2:2). B. Restaurar a los caídos: 1. Vosotros. Gálatas 6:1. En cada congregación existe la gran necesidad de levantar a los caídos. C. Exhortar y animarnos unos a otros: 1. Estimularnos al amor y a las buenas obras (Hebreos 10:23,24) 2. Ninguno de nosotros debe tener corazón duro como para no oír y obedecer al Señor. (hebreos 3:11-14).
V:- RESPONSABILIDAD PAR CON LA FAMILIA. A. Los hijos: Enseñándoles y amonestándoles en el Señor. (Efesios 6:4) 1. Incluyendo la disciplina: (Prov. 22:6). B. Para con los cónyuges: 1. Dando amor, comprensión, honor, respeto (Efesios 5:22-31; Tito 1:3-5; 1 Pedro 3:7). C. Proveer para la familia: (1 Timoteo 5:8).
VI:- RESPONSABILIDAD PARA SI MISMO. A. Segundo y grande mandamiento (Mateo 22:39) "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". B. Obedeciendo y trabajando para nuestra propia salvación. (1 Timoteo 4:16). C. Cada uno debemos examinarnos para comprobar si estamos en la fe o no (2 Cor. 13:5). D. Ocuparnos en nuestra salvación con temor y temblor. (Fil. 2:12).
CONCLUSIÓN: Tengamos ánimo, cumplamos nuestras obligaciones. Al hacerlo se nos dirá: "Bien hecho, buen siervo"... (Mateo 24:45-51).
Sermón anterior Sermón siguiente
|