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“LOS HIJOS DE LA FE” (Sermón 5 )
TEXTO: Jesús dijo: Porque me has visto, Tomás creíste; Bienaventurados lo que no vieron, y creyeron. Juan 20:29. LECTURA: Lucas 24:11,17,25.
INTRODUCCIÓN: A. Masah y Meriba. Éxodo 17:1-7. Cuadro que describe nítidamente lo voluble que es el hombre. Israel miró grandes señales como para que no dudaran jamás. Hoy, qué bonito día, mañana sentimos deseos de morir, hoy amamos y mañana odiamos. B. Hermanos míos esto no debe ser así. Sant. 3:10-12. C. Un nuevo amanecer: Pero llegará el día de nuestra muerte. En ese día acabará la peregrinación, llegará la liberación, y contemplaremos eternamente el Rostro resplandeciente del Padre. D. La fe La fe morirá, como un viejo candil cuya luz ya no necesitamos. Morirá la esperanza, como una nave poderosa que nos trajo navegando a través de olas, noches y tormentas, hasta el puerto prometido. Solo queda el amor, la vida eterna, la patria celestial, ahora resta vivir para siempre. ¡OH Padre!! “Feliz tú que creíste” Luc. 1:4
I:- LA FE
11:- LOS MISTERIOS DE DIOS A. ¿Por qué da a unos y a otros no? ¿Porqué ahora sí y no antes? ¿Porqué en éste grado y no en otro? Dios no tiene respuestas. B. A veces tenemos la impresión de que el padre nos abandona.
III:- NO HE VENDI A TRAER PAZ, SINO ESPADA. A. Mateo 10:34. Jesús declaró. B. Lucas 22:38. Los apóstoles dijeron. C. Pedro sacó la espada e hirió a Malco. Mateo 26:51,52. D. Los Gobernantes creían. Hechos 5:34-39. IV:- LA REVOLUCIÓN DE JESUCRISTO A. Derribar las murallas del egoísmo, crear un corazón nuevo, trocar los motivos y criterios del hombre, trabajar para los demás con el mismo interés como si trabajara para mí mismo, despreocuparse de sí mismo para preocuparse por los demás, adquirir la capacidad de perdonar, comprender. Todo esto es tarea de los hijos de la fe. Esto es la gran revolución de Jesucristo. B. El mundo:
C. El mundo cree que:
V:- EL PADRE ENCOMENDO A JESUCRISTO: A. Transformar el mundo y conducir a la humanidad libe rada y divinizada, en un gran movimiento de retorno a la casa del Padre:
B. Es necesario que los hijos de la fe se coloquen en la perspectiva de Jesucristo:
C. Es necesario no impacientarse buscando resultados inmediatos. D. Es necesario organizar la marcha libertadora hacia el interior del hombre. Juan 8:31, 32,36; Rom. 6:18; Gál. 5:1. E. Nosotros somos los hijos de la fe y la esperanza, y la esperanza es el alma del combate. 1. Nosotros formamos una cadena inmortal, cuyo primer y último eslabón es aquel (Cristo) mismo que venció el egoísmo y la muerte. 2. Los fracasos nunca desalientan a los hijos de fe. Después del primero, quinto, vigésimo o enésimo fracaso, la esperanza repite siempre lo mismo: NO IMPORTA, MAÑANA SERÁ MEJOR. ¡LA ESPERANZA NO DEBE MORIR NÚNCA! 3. Los hijos del mundo dicen: En el mundo manda el dinero y el odio, el mundo se burla del amor, dicen que el odio es de los fuertes y el amor de los débiles, dicen también que es preferible hacerse temer que hacerse amar, dicen que para triunfar es preferible perder la dignidad o cualquier otra cosa. ¡NO ES POSIBLE CAMBIAR AL MUNDO! 4. Responden los hijos de la fe: A ustedes les parece que todo está perdido porque sólo creen en lo que se ve. Levanten sus ojos y miren allá lejos donde está la fuente de la esperanza: Jesucristo Resucitado de entre los muertos, vencedor del egoísmo y del pecado. ¡EL ES NUESTRA ÚNICA ESPERANZA! Zac. 13:1; Hechos 4:11,12. 5. La esperanza del mundo muere porque se apoyan en los resultados de los proyectos humanos. La fuente de la esperanza no está en las estadísticas y éxitos humanos.
CONCLUSIÓN: A. Se han olvidado de la cruz y del grano de trigo. Juan 12:224. ¿No saben que de la muerte del Señor nace la esperanza? B. Apoc. 19.11-17. “¡El que lo montaba se llama Fiel y Verdadero... Rey de Reyes, y Señor de Señores!” C. Más allá del cielo azul. Apoc. 21.1-7. Aprendamos a regocijarnos por lo que tenemos por delante. Juan 16:20-22. D. SEÑOR, también nosotros hemos partido el pan de la amistad y de la unión fraternal. ¡Ayúdanos a comprender que para vivir hace falta morir!! Y que es necesario que a trabes de muchas tribulaciones entremos en el reino. Hechos 14:22.
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