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“QUE NINGUNO PEREZCA” TEXTO: (1ª Pedro 3:9) (Sermón 42)
INTRODUCCIÓN: A. La Palabra perecer en este versículo, no significa la muerte física o el ser aniquilado. Debe ser comprendido a la luz de (Mateo 10:28) Jesús dijo: “...Temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno” B. Jamás ha sido el deseo que la persona perezca. Todo lo contrario el Señor desea Que todos nosotros seamos salvos. (1 Timoteo 2:4-6). 1. Juan 10:20.”Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano”.
I. EL AMOR DE DIOS. A. Ha dado a su hijo Unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga la vida eterna. (Juan 3:16). 1. Dios muestra su amor para con nosotros. (Romanos 5:8). B. Que ninguno perezca. (Mateo 18:14). C. Parece irónico pensar que, siendo el deseo de Dios que todas lar personas sean Salvas, Jesús haya dicho: El Camino ancho, es el camino de la condenación Y son muchas más las personas que caminan por ese camino (Mateo 7:13-14). 1. ¿Que pasa, Pues?. La respuesta: (Juan 3:17-21).
II. QUE HACER PARA NO PERECER. A. Mirar a mí todos los términos de la tierra. (Isaías 44:22) Tórnate a mí, dice El Señor. B. Una profecía y una historia: 1. Moisés en el desierto. (Números 21:4-9) La serpiente en el desierto. La Gente que era mordida por las serpientes, debían mirar a la serpiente de Bronce que Moisés había levantado en una asta. 2. Cristo. Levantado en una cruz. (Juan 3:13-15), Jesús debía ser levantado en Una cruz. Todos debemos mirar a Jesús en esa cruz para ser sanados de la Condenación del pecado. 3. Su cumplimiento: (Lucas 23:26-49). Leer el pasaje.
III. LA GRACIA DE DIOS SERIA DERRAMADA SOBRE TODA LA CASA DE DAVID. A. Zacarías 12:10. Derramaré espíritu de Gracia y de oración. 1. Llorarán, mirarán a mí, al que traspasaron. 2. Vivimos en el año de la gracia. B. B. El año de la reconciliación. (2 Cor. 5:19-21; 6:1-2). 1. En ninguno otro hay salvación, ni en el cielo ni en la tierra (Hech. 4:11-12) C. Un día se cerrarán las puertas y la oportunidad se terminará para todos aquellos que no hayan aprovechado la oportunidad ofrecida por Dios. (Mateo 25:10.
CONCLUSIÓN:
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