DIOS NOS AYUDA
"Y sabemos que Dios nos ayuda a bien..."
(Romanos 8:28)
¡Cuán amplia es esta afirmación del
apóstol Pablo! El no dice: "Sabemos
que algunas cosas", o "la mayor parte de las cosas". Desde la
más insignificante hasta la de mayor importancia; desde el acontecimiento más
modesto de la providencia diaria, hasta las mayores horas de crisis en la
gracia.
Y todas las cosas
"ayudan", están ayudando; no que todas las cosas "han
ayudado" o "ayudarán", sino que lo están efectuando en este
mismo momento.
En este mismo momento cuando alguna voz puede estar diciendo: "Tus
juicios son un gran abismo", los ángeles que desde el cielo están
observando el desenvolvimiento del plan majestuoso, están exclamando con sus
alas plegadas: "Justo es Jehová en todos sus caminos, y bondadoso en todas
sus obras" (Salmo 145:17)
Y entonces todas las cosas "ayudan". Es una mezcla perfecta.
Para tejer un modelo armonioso se necesitan muchos y variados colores, de todas
clases, y algunos de estos no lucen muy bonitos si se ven solos.
Para obtener la armonía de un himno se requieren muchos sonidos y notas
musicales separadas e incluso discordancias y disonancias.
Tomad un hilo, o una nota musical, o una rueda, o el diente de una rueda
dentada, por separado, y es muy posible que no sean útiles ni que podáis
percibir belleza en los mismos.
Pero completad el tejido, combinad las notas, juntad las partes
separadas de acero y de hierro y veréis cuán simétrico y perfecto es el
resultado. He aquí una lección para le fe. "Lo que yo hago, tú no lo
entiendes ahora, pero lo comprenderás después" (Mueller)
De mil tentaciones, no son quinientas de ellas las que ayudan al bien
del creyente, sino novecientos noventa y nueve y una más.