OJOS MÁGICOS

 

 

 

RELATO:

A.   José era zapatero y muy justo. Vivía en una pequeña aldea con su esposa María, una mujer gordita y alegre. José era muy serio, justo, apartado, pero María era muy dulce, conversaba y alegraba a todos los que pasaron por el negocio con su cariño y sonrisa.

B.   Un día cuando llegó José a su casa, encontró a María con otro.

C.    Las noticias del adulterio de María se regaron por todo el pueblo. Como José era justo, la perdonó. Vivían juntos, pero no como antes.

D.   Raramente se hablaban. José hacía que la había perdonado, pero la miraba con odio por su traición. María sufría mucho por su injusticia.

 

I:- LOS ÁNGELES:

A.    No le cayó bien a los ángeles lo que hacía José y enviaron un ángel para vigilarlo y cada vez que miraba a María con odio, echaban una piedrita muy pequeña, como de botón de camisa, en el corazón de José.

B.    Al sentir la piedrita, José suspiraba de dolor, pero seguía odiando a María. Al pasar los días, los años, eran tantas las piedritas que los ángeles habían echado al corazón de José que ya no podía caminar derecho.

1.    El peso lo había jorobado y lloraba a causa de su condición.

 

C.   Un día le apareció un ángel al pobre hombre y le preguntó si quería ser sano de su dolor. Al decir que sí, el ángel le indicó que tenía que perdonar a María de todo corazón.

 

II:- OJOS MÁGICOS:

A.   José le contestaba que nada podía cambiar el pasado. El ángel dijo: "Sí, es cierto, pero podemos sanar del dolor que sufrimos por el pasado" y le obsequió a José unos ojos mágicos para mirar a María.

1.    Al principio, no los quiso usar, porque se había acostumbrado a odiar a María, pero su dolor le obligaba.

2.    Al mirarla con ojos mágicos, ya no la veía como traidora sino como una mujer débil que lo necesitaba.

3.    Cada vez que José la miraba con ojos de compasión y misericordia, el ángel cumplía su palabra y le quitaba una piedrita de su corazón. Al tiempo ya no le dolía y andaba derecho. Invitó a María a entrar en su corazón de nuevo y humildes vivieron felices para siempre.

 

III:- LAS HERIDAS DEL ALMA:

A.   La importancia del PERDÓN:

1.    (Mateo 18:21-35).

2.    El Rabino:  Yosé ben Janina decía: Se puede perdonar al ofensor por tres veces, no debe haber una cuarta ves. (Amós 1:3,6,9,11,13,; 2:1,46) Enseñanza derivadas mal aplicadas de estos pasajes.

3.    Es imprescindible perdonar para ser perdonado.

4.    LA ENORME DEUDA:

a.     10,000 Talentos= 60,000,000- de Denarios. El Denario valía (10 pesetas) Diez pesetas era el sueldo diario de un jornalero.- Por lo tanto (10,000 Talentos serían:  600,000,000) Seiscientos millones de pesetas).

b.    Era una deuda increíble---Superior al presupuesto de toda una provincia Romana.

c.     Los ingresos totales de Idumea, Judea y Samaria no eran más que 600 talentos. Eso fue lo que se perdonó al primer siervo.

d.    EL OTRO QUE DEBÍA A SU CONSIERVO ERA UNA SUMA PEQUEÑA:--100 Denarios.  Un Denario  Diez pesetas..La deuda era de (1,000 Pesetas).

e.    UNA COMPARACIÓN:

(1)   (100 Denarios) En 4 Monedas de 25 Pesetas) se podía llevar fácilmente en un bolsillo.

(2) Los ( 10,000 Talentos)  Se necesitarían 800 Cargueros cada uno con un SACO DE 50 KILOS-  YENDO UNA TRAS OTRO A  UNA DISTANCIA DE UN METRO, OCUPARÍAN 8 KILÓMETROS.

(3) TODA ESTA DEUDA NOS PERDONA EL SEÑOR.

B.   Apreciado hermano, Cristo te ofrece OJOS MÁGICOS, no cambian el pasado, pero te pueden librar del dolor que sientes.

C.   Sí, yo sé que te sientes traicionado y lastimado por tu misma familia. A veces los mismos hermanos nos lastiman. Nos decepcionaron. Algunos son falsos e hipócritas y te venderían por menos que Judas vendió al Señor. Pero tenemos que aprender a perdonarlos.

D.   Observa que Cristo no lleva piedritas en su corazón. Mirando a los que le crucificaron con ojos mágicos, dijo: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen."(Lucas 23:34).

E.    No les guardaba odio ni rencor, sino que los miraba como débiles, dignos de comprensión y misericordia. (Mateo 9:36; 14:14).

F.     ¿Sabes una cosa? Nosotros tampoco somos perfectos, y, sin embargo, Cristo nos ama y sigue mirándonos con ojos mágicos.

1.    En esta vida tan confusa donde tropezamos los unos con los otros y donde no siempre demostramos el mismo humor, es de esperarse que hayan ofensas, fricciones y mal entendidos de parte de unos y otros.

2.     Ahora bien, si somos muy justos, guardando rencor, se nos va cargando nuestro espíritu, robándonos de alegría y salvación.

3.    ¿Por qué seguir reviviendo dolores del pasado? Vamos a usar los ojos mágicos de Jesús.

 

CONCLUSIÓN:

A.   "Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor" (1 Juan 4:7-8).

B.    "Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete" (Mat. 18:21-22