HE CRECIDO
Cuando llegue el momento,
Agranda la puerta Padre,
Porque no puedo pasar.
La hiciste para los niños,
Yo he crecido a mi pesar.
Si no me agrandas la puerta,
Achícame por piedad.
Quiero ser como tu Hijo Jesús,
Humilde y sencillo,
Vuélveme a la edad aquella
Que vivir era soñar.
Padre, no se que ha pasado,
No era mi intención,
Pero ocurrió, y tengo miedo,
Me duele tanto pensar que...
¡Agranda la puerta Padre!
HenryCis
©
Hermano, habla la esperanza.
Aún es posible para ti,
Mañana será mejor.
Comencemos otra vez.
CORO:
Padre eterno,
Te alabamos y glorificamos a tu nombre.
Padre, sin ti, sólo hay esperanzas fallidas.
Padre, nos humillamos delante de ti.
Amigo, si hasta ahora hubo ruinas en tu vida,
Desde ahora habrá castillos de luz.
Si hasta ahora haz cosechado desastres,
Recuerda; se avecinan destellantes primaveras.
Detrás de la noche cerrada,
Hay altas montañas,
Y detrás de las montañas nocturnas,
Viene galopando la aurora.
Sólo es bonito creer en la luz, Cuando es noche.
Detrás del silencio,
Respira el Padre.
La soledad está habitada por la presencia,
Y arriba nos espera el descanso, La liberación.
Ven. Comencemos otra vez...
HenryCis
©
MIRA...
Mira esas estrellas,
Azules o rojas,
Parpadean desde la eternidad y hasta la eternidad.
Sé como ellas:
No te canses de brillar.
Siembra por los campos secos,
Y por las agrias cumbres la misericordia,
La esperanza y la paz.
No te canses de sembrar,
Aunque tus ojos nunca vean las doradas espigas,
Los pobres un día las verán,
Camina: el Señor Dios será luz para tus ojos,
Aliento para tus pulmones,
Aceite para tus heridas,
Meta para tu camino,
Premio para tu esfuerzo.
Cuando creas que no vale la pena, Mira...
siempre hay una ilusión, Un sueño, una
meta, un ideal,
Mira...
HenryCis
©
HAYER...
Ayer cuando amaneciste, una tenue sombra velaban
tus ojos. Se te veía triste.
Ya se cual fue la preocupación que turbó tu sueño. Hermana, la noche con
su
manto de misericordia, cubrirá piadosamente
tu tristeza, y mañana será mejor...
Hoy, estoy observando que se desvanceció la
sombra de tus ojos.
Doy gracias a Dios y me siento felíz por eso.
Yo quisiera que nada perturbara tu paz...
Me decías que el hermano y la hermana, antes, no eran así...
¿Qué podríamos hacer por ellos? Me preguntabas. No lo se, te respondí...
Dedicado a mi bella esposa Grace.
HenryCis.
©
Tú que esperas y que,
en tu espera, a veces te sientes como
una tenue neblina,
anclada en el fondo escuro del tiempo, no
desfallezcas.
Pues desde el fondo del mismo tiempo,
avanza inexhorable,
a tu encuentro, la esperanza.
HenryCis.