CUANDO LLEGA
Cuando la noche nos envuelve con su manto oscuro, cuando
todos callan y el silencio habla... cuando las estrellas pueblan el
firmamento... entonces y solo entonces, nuestra mente aun despierta, navega en
un mar de tinieblas... olvidamos los ojos que nos miran, y recordamos aquellos
que nos miraron, desoímos las voces que nos hablan y escuchamos las que nos
hablaron... nos retiramos de la batalla que estamos ganando y volvemos a luchar
en la guerra que perdimos... damos las espalda a la luz que nos ilumina y nos
adentramos en la oscuridad que nos atormenta...
Cuando la noche nos rodea con su
sutil y negro abrazo, nuestra única compañera de viaje es la soledad y el
capitán de nuestro barco es el silencio...
...Es cuando llora el alma aunque
los ojos estén secos... es cuando la lucha entre nuestro corazón y la cabeza se
vuelve más cruenta... es cuando la esperanza, los recuerdos y los deseos se
entremezclan y ya nos sabes diferenciarlos... es cuando perdida, nos sabes que
es realidad y que es fantasía.
Llega la noche y nos sumimos en un
sueño febril que dura lo que un suspiro... un sueño banal, un sueño absurdo...
que acaba cuando sale el sol.
Es cuando la mente se rompe de
tanto pensar y el corazón se consume de tanto llorar... es cuando vagamos en el
limbo... cuando los objetos que conocemos se convierten en los objetos que
soñamos.
Cuando llega la noche, las ideas
dejan de serlo y se convierten en antorchas que iluminan nuestro cerebro...
...Es cuando la plateada luna
dibuja en nuestra ventana la silueta del ángel que nos vela y que nos guarda...
y contemplas la belleza de la luna y te preguntas porqué razón tu vida no puede
ser igual de bella... la observas y le confiesas tu amor secreto... aunque ella
ya lo sabe... porque es ella quien ha iluminado tus noches de angustia... es
ella quien le ha dado sentido a tus lágrimas, es ella quien a observado por ti
a la persona que amas... en silencio, sin que nadie lo sepa... es ella quien ha
guardado tu secreto.
Hay momentos en los que no sabes
que hacer... momentos en los que todo parece volverse en contra... momentos...
en los que te sientes incapaz de controlar el mundo que te rodea... momentos en
los que no te sientes parte del mundo... como si alguien en el principio de los
tiempos... hubiese equivocado el rumbo y tú hubieses aparecido en un lugar que
no te pertenece.
Entonces y solo entonces...
miramos hacia atrás y vemos el camino andado... vemos una huellas
ensangrentadas de unos pies heridos... vemos entre los matorrales los jirones
de un alma deshecha... vemos un camino cubierto de nieve y un entorno lleno de
una melancólica niebla... bajo un cielo gris, miramos un horizonte siempre
eterno... anhelando encontrar un paraíso que buscamos sin fe... y solo
encontramos paisajes sombríos...
Nos empeñamos en guardar nuestro
dolor, como si fuésemos un avaro que guarda su tesoro...
...Entones y solo entonces los
recuerdos salen del rincón más oscuro de nuestra mente y nos aguijonean el alma
como si fueran un enjambre de abejas furiosas... y como abejas, es inútil que
podamos ahuyentarlos porque mientras más nos esforzamos por alejarlos más nos
clavan su aguijón venenoso...
...Gritas, pides auxilio y solo
escuchas el eco de tu voz que te responde... callas, y el silencio cae sobre ti
como una pesada losa... y no puedes librarte de ese peso...
...Y en la oscuridad de la noche,
escuchas pasar las horas, deseando que el día se corone de fuego para
levantarse, para poder salir del angustioso letargo y no sabes si ver el alba
como el final de la noche o como el comienzo del día ...
Y cuando llega el día, sales a la
calle deseando encontrar tu alma perdida, paseas entre rostros sin nombre...
escuchas a gente que habla ajena a tu vida... y ves personas que pasan entre
palabras y risas... y entonces, deseas volver a la oscuridad de tu noche... y
al silencio de tu alma partida.