Camina hacia el sol
(29)
Una pequeña oruga caminaba un día en dirección al sol. Muy
cerca del camino se encontraba un saltamontes.
"¿Hacia donde te diriges?" - le preguntó -.
Sin dejar de caminar, la oruga contestó:
"Tuve un sueño anoche: soñé que desde la punta de la gran montaña yo
miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido
realizarlo".
Sorprendido, el saltamontes dijo mientras su amigo se alejaba:
"¡Debes estar loco!, ¿cómo podrás llegar hasta aquel lugar?, ¿tú?, ¿una
simple oruga? .... una piedra será una montaña, un pequeño charco un mar y
cualquier tronco una barrera infranqueable"...
Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó, su diminuto cuerpo no dejó de
moverse.
De pronto se oyó la voz de un escarabajo preguntando hacia dónde se dirigía con
tanto empeño. La oruga contó una vez más su sueño y el escarabajo no pudo
soportar la risa, soltó la carcajada y dijo:
"Ni yo, con patas tan grandes, intentaría realizar algo tan
ambicioso", y se quedó en el suelo tumbado de la risa mientras la oruga
continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros.
Del mismo modo la araña, el topo y la rana le aconsejaron a nuestro amigo
desistir: "¡No lo lograrás jamás!" le dijeron, pero en su interior
había un impulso que lo obligaba a seguir. Ya agotado, sin fuerzas y a punto de
morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar
donde pernoctar. "Estaré mejor", fue lo último que dijo y murió.
Todos los animales del valle fueron a mirar sus restos, ahí estaba el animal
más loco del campo, había construido como su tumba un monumento a la
insensatez, ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió por querer
realizar un sueño irrealizable.
Esa mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales
se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia
para los atrevidos. De pronto quedaron atónitos, aquella concha dura comenzó a
quebrarse y con asombro vieron unos ojos y unas antenas que no podían ser las
de la oruga que creían muerta, poco a poco, como para darles tiempo de
reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas de mariposa de aquel
impresionante ser que tenían en frente, el que realizaría su sueño, el sueño
por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a
vivir. Todos se habían equivocado......
Dios nos ha creado para conseguir un ideal, vivamos por él, intentemos
alcanzarlo, pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos,
quizá necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical
en nuestras vidas y entonces, con nuevos bríos y con la gracia de Dios, lo
lograremos.
"El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los
obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino".