¨JESUCRISTO¨
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jesús: el ungido
Un mashiah
o ungido, es una persona sobre la cual se ha
derramado aceite. Saúl hijo de Cis llegó a ser \in mashiah
de este modo (1° Samuel 10.1). Del mismo modo,
David llegó a ser un mashiah: «Y Samuel
tomó el cuerno del aceite, y lo ungió» (1° Samuel
16.13). La forma como se acostumbraba constituir a alguno para que fuera rey, era por medio de ungirlo con aceite.
Dios tomó la idea de mashiah
para referirse a Su propio Hijo. Uno de los títulos que usó para describir a
Jesús fue Mashiah,
Su «Ungido» (Salmos 2.2). Daniel representó a Jesús como una persona de la
realeza, llamándolo «el Mesías Príncipe» (Daniel
9.25).
La palabra hebrea mashiah
llega al español como «mesías»; el equivalente griego. Cristos, se convierte en «Cristo». De algún
modo, la mujer de Samaría que habló con Jesús junto al pozo, llegó a tener conocimiento de que
este mundo
sería el de Ungido, el de Mashiah,
Su voz debió de haberse acompañado de un profundo sentimiento cuando le
dijo a Pedro: «Hemos hallado al Mesías» (Juan 1:41).
Pedro más adelante confesó: «Tú eres
el Cristo, el Hijo del Dios viviente»
(Mateo 16:16). Jesús felicitó a Pedro por su fe y declaró que la iglesia
concebida en la sabiduría de Dios se edificaría sobre el hecho de que el
Nazareno era el Hijo Ungido de Dios. No obstante, técnicamente hablando, en el momento de la confesión de Pedro, Jesús no era
el Mashiah, el Ungido. No fue sino
hasta que sometió bajo Su autoridad la muerte y el sepulcro, y ascendió a la gloria, que El fue ungido como el Mashiah de Dios. El día de Pentecostés, diez días después de Su ascensión. Jesús se presentó delante del trono de Su Padre para
Su coronación. Figuradamente hablando. Su Padre
derramó el aceite de la unción sobre Su cabeza. Le llamó a Jesús «Dios» cuando
dijo: “Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre/Cetro de justicia es el cetro de tu reino. Has amado
la justicia y aborrecido la maldad; Por tanto, te
ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más
que a tus compañeros” (Salmos 45.6-7).
A partir de ese histórico momento, el día
del Señor (probablemente el 26 de mayo del 30 d. C.), Él fue hecho oficialmente el bienaventurado y
solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores (1ª
Timoteo 6:15), el Mashiah
especial.