DAR COMO
JESUS DABA
LECCIÓN – IV
Jesucristo se dio a sí mismo por cada ser humano. “He aquí el cordero de Dios, que quita el
pecado del mundo” (Juan 1:29) Así exclamó
Juan el Bautista cuando vio a Jesús, pues reconoció en él al Mesías.
“Pedro les dijo: Arrepentios, y bautícese cada uno de vosotros en el
nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del
Espíritu Santo. Porque para vosotros es
la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para
cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Y
con otras muchas palabras testificaba y los exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa
generación. Así que, los que recibieron
su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas”
(Hechos 2:38-41).
Ahora bien, ¿qué da Jesús a los hombres? Les da el perdón de sus
pecados (Hechos 2:38), nueva vida (Juan15:13), la iglesia,
Si el hombre recibe todos estos dones de parte de Dios por Cristo, es
necesario que también él dé algo de sí.
En primer lugar quisiera Dios que su pueblo traiga fruto. “No me
elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para
que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca...” (Juan 15:16). El
discípulo de Jesús que no lleva fruto, ha abandonado su discipulado. El cristiano ha sido llamado por dar buenos
frutos.
“Un mandamiento nuevo os doy:
Que nos améis unos a otros; como yo os
he amado, que también os améis unos a otros” (Juan 13:34-35). El Señor dijo: ”En esto conocerán todos los que sois mis discípulos”
(versículo 35). La obra de Dios no se
muestra por el tamaño de una congregación, sino más bien por el amor que se
observan sobre los cristianos.
Hechos 20:35 es el texto clásico con respecto al dar. Jesús decía: “Más bienaventurado es dar que
recibir “. ¿Qué debería dar el cristiano? ¡Todo! Su vida, su tiempo, sus
talentos, su dinero, su corazón y su alma. Toso esto ha de pertenecer ahora al
Señor de
Un cristiano dadivoso siempre tendrá las bendiciones de Dios y su vida
será una bendición. “Porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que
buscamos lo por venir” (Hebreos 13:14).
“Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; por que de tales
sacrificios se agrada Dios” (Hebreos 13:16). ¿Hemos hecho algo grande a favor
de Dios en los últimos seis meses?
Dios espera de cada uno de nosotros que llevamos una vida ordenada
(Romanos 13:12-14). El cristiano que coquetea con el mundo, viviendo como
“santo” en la iglesia se engaña a si mismo. Una iglesia liberal es una
congregación muerta. Liberalismo equivale a desobediencia hacia Dios. También
es una demostración de voluntad propia y falta de interés en cosas
espirituales. Los cristianos liberales son santurrones--- personas que juegan
en su vida una ópera dramática con acento religioso.
Dios espera que todo cristiano lleve el evangelio a otras personas (2
Corintios 10:3-6). Todo hermano y toda hermana tiene,
por lo menos, un talento. Cada uno de nosotros puede hablar a otros de
Cristo. Todos podemos distribuir
literatura. Y todos podemos invitar a otras personas a los servicios de nuestra
iglesia local. Nuestro bien más grande en esta vida debería ser la predicación
del evangelio. Esta es una tarea personal y no puede ser
ejecutada por otras personas. Dios juzgara a cada uno personalmente.
Dios espera de nosotros que le demos fidelidad para con su Iglesia
(Hebreos 10:23-26, 35-39) Cuando el
cristiano muestra infidelidad a
“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya
resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios a prometido a los que
le aman” (Santiago 1:12)
Hemos visto cuantas cosas podemos dar a Dios, y cuan pocas cosas le
estamos dando. Dios te ama; ámale también tú.