PESAR COMO
JESÚS PENSABA
LECCIÓN – 3
El pensamiento más grande de
Jesús era hacer la voluntado de su Padre.
“Hágase tu voluntas, como en el cielo, así también en la tierra” (Mateo
6:10). Esto el objeto en la vida de Jesús. Aún en la hora más obscura de su
sufrimiento decía que se hiciera la voluntad de su padre (Mateo 26:39; Juan
6:38). “Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su
obra” (Juan 4:34). ¡Que diferente sería nuestra vida si en lugar de hacer
nuestra voluntad, nos decidiéramos por hacer la voluntad de Dios!
La voluntas de Dios, a la cual Cristo se refirió continuamente, es la
salvación de las almas. “Y esta es la
voluntad del Padre, el que me envió: Que todo lo que me diere, no pierda yo
nada, sino que lo resucite en el día postrero” (Juan 6:390-40)
El cristiano ha recibido el
llamamiento de hacer la voluntas de Dios por medio de Jesucristo.
“Porque todo aquel que hace la voluntas de mi padre que está n los cielos, ése
es mi hermano y hermana, y madre” (Mateo 12:50)
Asimismo el hijo de Dios nunca llamó a los hombres a seguirle para que sean simples visitadores
de Iglesias o teóricos de religión. Nuestro llamamiento consiste en hacer la
voluntad de Dios de acuerdo con la enseñanza del Nuevo Testamento. En esta
voluntas está incluida no solo en cada domingo ir a la iglesia, pero aun mucho
más. Por ejemplo: llevar una vida
espiritual; mostrar confianza y amor, sinceridad y honestidad, crecer en el
conocimiento de Dios a través de un continuo estudio de
El apóstol Pablo anunció a sus oyentes “todo el consejo de Dios”
(Hechos 20:27). No se olvidó de nada. El cristiano se hace visible cuando hace
toda la voluntad del Señor, y no solamente lo fácil y lo que le conviene.
“Jesús le respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. El que quiera hacer la voluntad de Dios en
Cristo, es necesario llevar nuestra vida de acuerdo con esta realidad,. “Porque todo aquel
a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará” (Lucas 12:48). En
nuestra calidad de siervos del Señor también somos los que vivimos sometidos
bajo su poder. Los siervos no van a decir a su Señor lo que ha de hacer. Los
siervos han se obedecer, pues “aquel siervo que conociendo la voluntad se su
Señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes”
(Lucas 12:47)..
El cristiano novotestamentario necesita un periodo de renovación
interior. ¿Hasta cuando seguiremos soñando,
diciéndonos a nosotros mismos esta bien? Si somos
cristianos, debemos identificarnos con Cristo, y estar a su lado. No podemos servir al mundo y al Señor. Hemos
visto como Jesús piensa, en que piensa; y esto debería ser nuestro ejemplo.
Jesucristo no quiere vivir en la boca de los cristianos, sino en el corazón de
los hombres.
Las obras que hacemos superficialmente dan un aspecto de vida; sin
embargo, El Hijo de Dios espera de cada uno que le sigamos sinceramente.
“Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta,
sea buena o sea mala” (Eclesiastés 12:14). “Porque es necesario que todos
nosotros comparezcamos al tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo
que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo” (2ª Corintios 5:10)
¡Pensar como Jesús pensaba! ¡Que bella podría ser nuestra vida! Así
como el hombre piensa, así también es, dice