Si uno no puede amar a Dios y al mundo al mismo tiempo (1ª de Juan 2:15), tampoco puede adorar a Dios y al mundo al mismo tiempo.  La adoración nos llama a salir del mundo, para entrar al poder y a la presencia de Aquél que desea llenarnos de sí mismo.  Si para sentirnos suficientes dependemos del mundo tanto que no podemos dejar atrás los asuntos mundanos, para acercarnos a su presencia, entonces puede que jamás lleguemos a saber lo que significa sentirnos suficientemente en El.

 

 

 

"... Moisés, quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás, es tierra santa..."

 

  1. La llamada a adorar
  2. La verdadera adoración
  3. ¿Hay palabra de Jehová?
  4. ¡Quita el calzado de tus pies!
  5. Y postrándose le adoraron
  6. Y abriendo sus tesoros le ofrecieron presentes
  7. Se regocijaron con muy grande gozo
  8. Dos expresiones de alabanza
  9. En memoria de mi
  10. María oía su palabra
  11. Más bienaventurado es dar
  12. Como pasar de la puerta                         A  INICIO