Introducción. Las lecciones restantes en esta serie
han sido dedicadas al estudio de las iglesias de la era del Nuevo Testamento. En
las primeras 42 lecciones hemos estudiado la naturaleza, origen, organización,
misión, unidad e identidad de la iglesia como se registran en las Escrituras.
En las diez lecciones que faltan vemos la aplicación de estos principios de la
verdad divina con respecto a la iglesia en las congregaciones de la era del
Nuevo Testamento. Se les estimuló por su rectitud y también se les reprobó por
sus fracasos y sus faltas. Los registros históricos que se encuentran en el
Nuevo Testamento concernientes a las varias congregaciones que allí se
mencionan nos proporcionan la oportunidad para observar una demostración
práctica del plan y programa del cristianismo por medio de la iglesia. Lección
XLIII—La iglesia de Jerusalén Lección XLIV—La iglesia de Antioquía Lección
XLV—La iglesia de Corinto Lección XLVI—La iglesia de Filipos Lección XLVII—La
iglesia de Efeso Lección XLVIII—La iglesia de Tesalónica Lección XLIX—La
iglesia de Roma Lecciones L, LI y LII—Un estudio de las siete iglesias de Asia.
1. Jerusalén, el lugar de origen.
(1) Profetizado por Isaías (Isa. 2:2,3).
(2) Lucas 24:46: “El arrepentimiento y la remisión de pecados predicados comenzando en Jerusalén”.
(3) Lucas 24:49: “Quedaos en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos de poder desde lo alto”.
2. Día de Pentecostés.
(1) El reino vendría con poder durante la vida de algunos que entonces vivían (Mar. 9:1).
(2) El poder vendría con el Espíritu Santo (Hech. 1:8).
(3) El Espíritu vino en día de Pentecostés (Hech. 2:4,16,17,33). Por lo tanto, el reino vino en el día de Pentecostés.
3. El mensaje es predicado.
(1) Arrepentimiento y
remisión de pecados (Hech. 2:38).
4. Individuos añadidos a la iglesia.
(1) 3,000 añadidos en aquel día (Hech. 2:41).
(2) Continuaron siendo añadidos diariamente los que eran salvos (Hech. 2:47).
1. En respetabilidad:
“teniendo favor con todo el pueblo (Hech. 2:47). Inspiraron respeto aun a sus
enemigos.
2. En felicidad: “comían juntos con alegría y sencillez de corazón” (Hech. 2:46). La gratitud demostrada con el ejemplo.
3. Celo. “Y perseveraban unánimes cada día en el templo” (Hech. 2:46). Diariamente enseñando la palabra de Dios.
4. En unidad.
(1) Unidad de propósito: “Unánimes” (Hech 2:46); “de un corazón y un alma” (4:32).
(2) Unidos en oración. “Alzaron unánimes la voz a Dios” (Hech. 4:24; 12:5-12).
(3) Unidos en sacrificio. “Tenían en común todas las cosas” (Hech. 2:44). Para hacer frente a una gran necesidad ellos juntaron sus recursos y los dedicaron al Señor (Hech. 4:32-37). Vendieron sus posesiones y contribuyeron a un tesoro común para ayudar a la iglesia a socorrer a los necesitados.
4) Unidos en comunión. “Perseveraban en ... la comunión” (Hech. 2:42).
5. En liberalidad; mayordomía.
(1) Vendieron sus
posesiones y dieron conforme era necesario (Hech. 2:44).
(2) No permitieron que ninguno tuviera necesidad (Hech 4:34,35).
(3) Ninguno dijo que lo que poseía era suyo. La mayordomía reconocida (Hech. 4:32).
6. En lealtad.
(1) Continuaron unánimes (Hech. 2:42).
(2) Triunfantes y fieles en la persecución.
(a) De los saduceos (Hech. 5:17-39).
(b) De los fariseos (Hech. 7:58).
(c) Del estado judío (Hech. 12:-).
7. En crecimiento.
(1) 3,000 añadidos (Hech. 2:41).
(2) El número aumentó
como a cinco mil (Hech. 4:4).
(3) Multitudes de hombres y mujeres añadidas (Hech. 5:14).
(4) El número de los discípulos se multiplicó (Hech. 6:1).
(5) Se multiplicaron grandemente (Hech. 6:7).
8. En organización.
(1) Ancianos (Hech. 15:6; 15:22; 11:29,30).
(2) Diáconos (Hech. 6:-).
9. En evangelismo.
(1) Fueron por todas partes anunciando la palabra (Hech. 8:4).
(2) Enviaron a Pedro y a Juan a Samaria (Hech. 8:14).
(3) Enviaron a Bernabé a Antioquía (Hech. 11:22).
Jerusalén:
(Hech. 2:36-38; 2:41-47; 3:19; 6:7).