HOMILÉTICA
(7)
¿COMO EVITAR EL
SOBRECARGO DE ACTIVIDADES?
Introducción:
I:- POR PAVOR NO HAGAIS DEL PREDICADOR UN
SECRETARIO EJECUTIVO
A. Un predicador del
evangelio es alguien que ha aceptado el llamado del Maestro para predicar las
buenas Nuevas de Cristo crucificado a un mundo perdido y moribundo.
1. El es un ministro del
evangelio no el secretario ejecutivo de la congregación.
2. Si él es digno de
sostén, él no es un asalariado que debe su mayor lealtad a quien paga su
sostenimiento.
3. El trabaja para Dios, y
los cristianos apoyan económicamente su
labor para que él pueda dedicarse de lleno a Su servicio.
4. Él hace esto debido a su
amor a Dios y al género humano; lo mismo que lo haría si tuviera muchos
millones.
5. Aquel predicador que lo
hace solamente por la paga que recibe, no merece tal remuneración.
B. Por supuesto que esto no
quiere decir que el obrero no es digno de su salario.
1. Es justo y apropiado que
los predicadores del Evangelio sean
sostenidos económicamente; pero tenemos que recordar siempre que quien lo
emplea es Dios y no la hermandad.
2. Recordando esto, debemos
evitar la tentación de hacer del predicador de la iglesia un "secretario
ejecutivo", de quien se espera que haga mil y una cosas para la
congregación y así todo siga su curso normal.
C. Los secretarios
ejecutivos de clubes y asociaciones voluntarias tienen. que hacer el trabajo de
oficina, suplir encargas, atender mandados y cuidar de los detalles para evitar
el mucho trabado a los voluntarios; a él se le paga para servir a la
organización.
1. Casi siempre entre más
antigua la organización, mas es el trabajo que se acumula a los empleados
asalariados... y los voluntarios hacen menos y menos.
D. La Biblia no nos enseña
así.
1. Cada cristiano es un
sacerdote, un soldado, es un ciudadano del reino de Dios.
2. Todos debemos ser
ministros, o sea siervos; y "si
alguno quisiere ser mayor entre vosotros, que él sea vuestro siervo".
3. El predicador tiene el
mayor trabajo del mundo; si él es una persona consciente, (y de seguro que la
mayoría lo son), él será uno de los hombres más ocupados, conforme él estudia,
ora, y enseña, y sigue las pisadas del Maestro ... "va por doquiera
a hacer el bien".
a) Pero por favor no
limitéis su utilidad encomendándole deberes que usted u otros deberían cumplir
satisfactoriamente.
b) Tratad de alivianar su
carga ayudándole a atender algunos detalles como:
(i) Cuidar del edificio,
trabajar el mimeógrafo, atender negocios o necesidades que están bajo la acción
de un diácono capacitado para su manejo.
(ii) Cuando el predicador
está encargado del trabajo que otros pueden desempeñar, se le roba a la
congregación local de las riquezas espirituales que debería impartir en sus
sermones.
(iii) También debilita a la
congregación al no permitir que haya participación activa de mayor numero de
miembros.
c) Los ancianos son los
pastores del rebaño.
d) El grupo de diáconos
son los siervos especiales de la
iglesia.
e) Los ancianos han de
formular mejores planes para que un numero mayor de cristianos
participen, haciendo las mil y una cosa necesarias para que así el predicador
se dedique a desempeñar el trabajo para el cual él está mejor preparado.
4. Recordemos como los
apóstoles dejaron la diaria distribución de alimentos para las viudas, a
"siete varones de buena conducta", para que los apóstoles se
entregasen a orar continuamente, y a
administrar la Palabra, (Hechos 6:54)
5. Animemos a cada
predicador a que trabaje más en aquello que es su deber primordial:
a) el orar y ministrarnos
la Palabra de Dios.
II:- POR FAVOR NO HAGAIS DE EL SOLAMENTE UN
"SECRETARIO EJECUTIVO".
a) Simplicidad de
organización, simplicidad de culto, y simplicidad de actividades.
b) A medida que ha pasado
el tiempo esta simplicidad se ha perdido.
En su lugar se han incrementado las actividades, hasta el grado que
ahora un "pastor" protestante encuentra muy difícil cumplir con todas
las responsabilidades que se espera cumpla, hasta el grado que hay cierta
frustración, en cada predicador que no puede cumplir con sus obligaciones.
c) La iglesia primitiva
tenía tres metas:
(i) Predicar el evangelio
para que las almas fueran salvas;
(ii) Edificar a los que
obedecían el evangelio,
(iii) Y ayudar a los
necesitados en problemas de emergencia.
d) Si se restaura la
Iglesia a su sencillez primitiva, muchas de las actividades que ahora se exigen
del predicador protestante, desaparecerían.
a) La responsabilidad del
trabajo de la iglesia no descansaba en una sola persona.
b) Piense, por ejemplo, en
la iglesia de Jerusalén. En el capítulo
seis de los Hechos leemos del problema que se levanto y como los apóstoles lo
resolvieron (Hechos 6:1-4).
c) Aprendemos varias cosas
de este pasaje, Primero:
(i) La Iglesia de Jerusalén
era muy grande, principio con 3, 000 miembros y poco después se añadieron a
ellos 5, 000 mas y luego "se multiplicaban".
(ii) En. segundo lugar, el
énfasis se encontraba en la enseñanza; y en
(iii) Tercero, el liderazgo de
la iglesia se distribuía por lo menos en los doce apóstoles.
e) El patrón de
organización que se encuentra en el Nuevo Testamento no era que el predicador o
ministro fuera la cabeza de la Iglesia.
f) El patrón demanda
ancianos, presbíteros u obispos, llamados también sobreveedores o pastores;
ellos son los que guían, aconsejan, dirigen, supervisan, reprueban y regulan la
congregación local.
g) Es muy saludable el
saber que Dios pone la responsabilidad sobre un grupo de hombres y no solamente
sobre uno solo.
a) La mayor observación que
se puede hacer en relación a este asunto es que en el Nuevo Testamento se nos
describe a cada miembro de la iglesia como un trabajador (Romanos 12:4-8).
b) En este pasaje Pablo usa
la ilustración del cuerpo humano para ilustrar las funciones de la
Iglesia.
c) El pie tiene una función
que desempeñar tanto como lo tiene la mano, el ojo o el oído.
d) Algunos hombres tienen
el privilegio de dar con generosidad, mientras que otros pueden enseñar, otros
para predicar y otros, otras actividades, pero cada uno debe ser un trabajador
en la iglesia.
e) Fue al pasar del tiempo
que se desarrolló la idea de un clero separado
de los laicos, pero esto se desconoce en la Biblia en los tiempos de la
Iglesia del Nuevo Testamento; entonces, cada cristiano era igual en todo al
resto de los demás sin importar el trabajo que desempeñara en la iglesia.