HOMILÉTICA

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ALGUNAS RAZONES  GENUINAS PARA  PREDICAR

A.     El tener motivos genuinos que nos traigan a predicar el evangelio es de mucha importancia, ya que si no es así, nuestra actuación será equivocada también. 

B.     El motivo que nos mueva a predicar debe por lo tanto ser verdadero a los principios que enseña la Palabra de Dios.

C.     Así como cada cristiano debe preguntarse las razones o el porqué es cristiano, así el predicador, debe preguntarse constantemente el porque es predicador.

a.       ¿Cual es la razón que me he dedicado a esta actividad? debe ser nuestra pregunta constante. 

b.      Si la respuesta no es dudosa, entonces será sincera; y si se basa en motivos escritúrales, entonces será genuina. 

c.       Posiblemente al examinarnos encontraremos muchos motivos que sean un estorbo a nuestra vida y entonces será necesario corregirlos inmediatamente.

d.      Siempre necesitamos ser honestos al respondernos a nosotros mismos, recordando que estamos delante de la presencia de Dios.

I:-  DEBEMOS DESEAR PREDICAR POR EL BIEN QUE PROPORCIONA A OTROS.

A.     Hay muchas cosas buenas que se pueden hacer por la humanidad.

B.     Hay muchas buenas obras que aliviarían el sufrimiento de otros; sin embargo, nada es comparable con el bien que les podamos hacer al llevarles el evangelio de Cristo. 

C.     El predicador está manejando asuntos eternos, no temporales. 

1.      ¿Qué puede haber más importante en la vida de una persona que la salvación de su alma?. 

2.      Cuando nos dedicamos a predicar el evangelio y lo hacemos con sinceridad, estamos empleando el tiempo de una manera sabia y juiciosa.

a)   El abogado se preocupa porque la justicia sea impartida imparcialmente.

b)  El médico se dedica a aliviar los dolores humanos. 

c)   El predicador vive para hacer posible la salvación de las almas de los hombres.

II:-  DESEAR PREDICAR POR EL BIEN QUE PROPORCIONA A UNO MISMO.

A.     Los sicólogos y siquiatras dicen que uno de los elementos más importantes del éxito de una persona es la convicción de sentirse aceptado e importante en el área de actividades de una persona. 

B.     Una do las más grandes satisfacciones que pueden sentirse es la de haber tenido parte en llevar la salvación a una persona que se encontraba perdida. 

C.     Ver un rostro lleno de alegría es una satisfacción muy grande. 

D.     Ver a otros sirviendo y trabajando por el Señor después de llevar una vida inútil es de mucha importancia, y más cuando sabemos que nosotros hemos tenido un papel muy importante en hacer posible la realidad de lo que vemos.

III:-  DESEAR PREDICAR POR EL DESAFIO QUE SE ENCUENTRA EN ESTA ACTIVIDAD. 

A.     Mirar al hombre completamente dominado por el pecado o por el error es un estado casi imposible de cambiar. 

B.     Sin embargo, el predicador sabe que hay solo UN PODER que puede hacer posible ese cambio, y que él tiene ese poder. 

C.     El predicador responsable echa mano de todos sus recursos, de todas sus facultades, para que  el evangelio sea aplicado de tal manera que aquella situación casi imposible cambie por el poder del evangelio.

:-  DESEAR PREDICAR POR LA NATURALEZA DEL CRISTIANISMO. 

  1. La religión de Cristo es una religión que se trasmite por la enseñanza.
  2. Cristo enseño, los discípulos enseñaron, los apóstoles enseñaron, y todos los cristianos tienen el mandamiento de enseñar. 
  3. Cada cristiano debe sentirse deudor a los que lo enseñaron. 
    1. Pregúntese:

a)      ¿Cuántas personas han contribuido para hacer posible que yo conozca el camino de Dios?

b)      ¿Cuántas personas he ayudado a convertir? 

    1. Si no enseño a otros, sin duda que no soy cristiano, y estoy perdido.

 

CONCLUSIÓN:

  1. SE DEBE SER PREDICAR POR EL AMOR A DTOS A QUIEN AMAMOS SIN VER CUAL AMOR SE DEMUESTRA AMANDO A QUIEN VIO, MI PROJIMO. 
  2. No se puede amar al prójimo sin mostrar preocupación por su estado espiritual.
    1. ¿Como puedo amar a mi prójimo sin advertirle del peligro en que se encuentra. 
    2. No puedo decir que amo a Dios que es invisible a mis ojos materiales, si no demuestro mi amor por el que también es hecho a la imagen de Dios, y que puedo contemplar en su estado de desesperación en este mundo.