HOMILÉTICA

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PROBLEMAS PERSONALES DEL PREDICADOR

Introducción:

  1. Cada actividad de la vida humana tiene sus problemas, y el predicador cristiano no es la excepción. 
  2. Por problemas personales entendemos aquellos que tienen que ver con su propia vida, con su misma persona.
  3. El trabajo del predicador es de una naturaleza tal, que aún las cosas más insignificantes se transforman en importantes, como sus hábitos, su carácter, personas que se relacionan con él, etc.
  4. Por otra parte, es menester considerar que aquí nos estamos refiriendo al predicador como personas, esto es, tomando en cuenta la parte humana de la predicación.
  5. Hemos visto que en el aspecto divino, "lo que se predica", esta  actividad es perfecta, pero desde el punto de vista humano, "quien predica", el ser escogido es solamente hombre, sujeto a "todas las pasiones de esta vida", constantemente atacado por tentaciones, no "esta hecho de un barro especial". 
  6. Esto se aclara porque hay la tendencia de pensar que el ministro del evangelio es un ser sobrenatural, alguien excepcional, que no siente, ni ve, ni está en el camino de caer. 
  7. Claro que esto no se hace ver para disculpar los muchos errores que cometemos, no, se hace con el fin de explicarse el porque de muchas situaciones que parecen inexplicables y que suceden al predicador del evangelio en diferentes experiencias de su vida.
  8. El predicador merece como todos los cristianos de la consideración y de las oraciones de todos los hermanos, lo mismo que de la mano compasiva que lo ayude a levantarse cuando ha caído en alguna tentación. 
  9. Algunos de sus problemas son los siguientes:

1:-  LA PREMURA

  1. Por "premura" entendemos la falta de tiempo para atender a todas las actividades que se acumulan alrededor de la vida de un hombre que se dedica a predicar la Palabra de Dios. 
    1. En casi todas las ocupaciones humanas existe un horario fijo para el desempeño de tal actividad.  Muchos profesionales han hecho de ese horario algo sagrado, incapaz de ser violado. 
    2. El predicador no tiene un horario fijo y no lo puede tener aunque lo deseara.  La vida del predicador pertenece al público, especialmente a los miembros del grupo a que sirve. 
    3. Hay actividades que nunca deben ser aplazadas, enfermos que visitar, problemas que resolver, entrevistas que atender, consejos que ofrecer, ayudar "a tiempo y fuera de tiempo", y como di era el gran apóstol: "gastarse así mismo en servicio de todos".
  2. Ya se ha hablado de la manera en que se "pueden evitar el sobrecargo de actividades". 
    1. Especialmente, búsquese hermanos en quienes muchas actividades puedan ser distribuidas, y recuérdese que en el plan para la organización de la iglesia existe un patrón que no puede ser violado y que en ese patrón el predicador no es la cabeza, o sea que a él no le corresponde llevar el peso de las actividades congregacionales.

II:- EL PROBLEMA ECONOMICO

  1. Puede decirse que este es uno de los problemas más comunes en la vida de todo predicador. 
  2. Recuérdese que el trabajo del predicador no es el mejor remunerado, por lo tanto el problema económico está implícito en la vida de todo predicador, es algo de esperarse. 
  3. Por otro lado, estamos viviendo una época de un materialismo notable. 
    1. Es muy fácil contraer deudas, todo se vende muy fácilmente, ya que los que manufacturan productos los hacen para deshacerse fácilmente de ellos y desean llenar el mercado de tales objetos. 
    2. Por otro lado se vive con la fiebre de "tener siempre el último modelo" en todas las cosas, de tal manera que cuando se compra una cosa ya es automáticamente vieja, ya hay la necesidad de reemplazarla por otra más nueva.
    3. El predicador no está exento de estas tentaciones, es un ser humano y también se siente llevado por el deseo de "tener". 

a)      Esto es lo que mueve a los predicadores a adquirir deudas, deudas que frecuentemente no se pagan, se van acumulando, y el dinero como si se escapara de nuestras manos.

  1. El problema existe, y lo mismo la solución. 
    1. Mientras que existen cosas cuya adquisición no se puede posponer y deudas que es necesario contraer, es también importante que el predicador tenga buen juicio en el manejo del dinero, como en cualquier otro asunto relacionado con su persona. 
    2. Primero que todo, trate de comprar solamente lo que pueda pagar. 

a)      Hay necesidades que se crean, no existen, y por lo tanto la satisfacción de ellas no es necesaria.

b)      Sobre todas las cosas, NO MANEJE EL DINERO DE LA IGLESIA, ni ningún dinero que no le pertenezca. 

c)      Es muy fácil cometer el delito del fraude, porque el ministro tiene muchos gastos inesperados que pueden ser satisfechos engañosamente. 

d)      Tenga el cuenta el consejo de Pablo en cuanto al contentamiento: "... he aprendido a contentarme con lo que tengo. Se estar humillado, y se tener abundancia: en todo estoy enseñado, así para hartura como para hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.  Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". (Filipenses 4:11-13).

III:- EL SEXO BELLO

A.     Indudablemente uno de los problemas más grandes del predicador.  De todas las debilidades que agobian a los hombres, esta es la que es un problema entre los predicadores. 

1.    Es natural por la admiración que surge entre las mujeres por un hombre a quien creen que es un cúmulo de virtudes. 

2.    Por otro lado existe la confianza que se va creando con el trato diario.  Esta situación ha sido la que ha llevado a muchos predicadores a cometer problemas con mujeres.

B.     La solución está en mantener la distancia debida en el trato con todas las mujeres con quienes se asocie, nunca extralimitarse con confianzas de ninguna naturaleza. 

1.    La confianza lleva frecuentemente al "juego inocente" del flirt, en el que se cae inconscientemente para venir a descubrirlo cuando ya es demasiado tarde.

2.    Este problema existe no solamente con los predicadores jóvenes, sino que es común del hombre en todas las edades. 

a)  Sobre todo, recuérdese los consejos de Pablo: (1ª Timoteo 5:2; 4:12).

IV:- EL COMPLEJO DE INFERIORIDAD

A.     Generalmente los predicadores del evangelio proceden de un origen humilde y su vida se ve plagada por actitudes que tienen su origen en este complejo que se define:

1.    "Un grupo de ideas en cuyo centro se encuentra una carencia de fe en nosotros mismos, en el valor que representamos para la comunidad en las capacidades que poseemos en uno o en otro sentido" . 

2.    Esto es lo que produce esa sensación de miedo e incapacidad y de "modestia" con que muchas veces se presenta el predicador ante muchos de sus problemas.

B.     La predicación del evangelio es un desafío a lo imposible. 

1.    Simplemente tratar de cambiar las vidas de los hombres desde el punto de vista material es imposible. 

2.    Por esto es que el "complejo de inferioridad" es un estorbo. 

3.    Si el predicador se va a ver impedido a desempeñar sus funciones como "ministro del evangelio", estará incapacitado para aceptar el desafío que ofrece un mundo perdido en el error.

4.    Esto puede llegar al grado de hacer que el predicador viva siempre encerrado, con miedo de encontrar a alguien y de hablar con todo el mundo.

5.    El evangelio impulsivo, requiere la iniciativa del que lo predica. 

a)      Es menester ir a buscar al perdido. 

b)      Es necesario combatir el error, una persona con este complejo no podrá desempeñar las labores que el Señor espera de aquellos que prediquen Su Palabra.

C.     La solución a este problema es:

a)      Conocernos a nosotros mismos y saber cual es nuestro defecto para poder combatirlo.  Esto es lo que dice Pablo como amonestación a los corintios en (2ª  Cor. 13:5) y

b)      Confiar en Dios.  Es por esto que es necesaria una consagración total del que ha de predicar el evangelio, un hombre consagrado es un hombre que depende de Dios en todo. 

(i)  A esta clase de personas se les promete solamente el éxito, y de esto la Biblia abunda en ejemplos. Y como se ha dicho: "Debemos desterrar toda tristeza y amargura porque otros tengan y nosotros no tengamos o porque otros pueden y nosotros no podamos. 

(ii)                Confianza en Dios y tranquilidad de nuestra conciencia es fundamental en la vida do todo ministro".

V:- LA RUTINA

  1. Este problema existe para aquellos predicadores que carecen de iniciativa y se sujetan solamente a aquellas actividades que se requiere de ellos. 
  2. Frecuentemente existe también para aquellos que trabajan en pueblos chicos y pronto hacen un esfuerzo con todos los habitantes de la ciudad. 
  3. Otras es el resultado del cansancio ya que se mira todo siempre igual. 
    1. Es por eso que existe el peligro  en. aquellos que no sientan un verdadero deseo de predicar, estos encontrarán en este problema uno de los mayores obstáculos.
  4. La predicación tiene muchas satisfacciones. 
    1. Una de ellas es la de poder ayudar constantemente a los hombres a encontrar a Cristo para ser perdonados de sus pecados. 
  5. Pero además de esta respuesta al problema que se considera, hay otras que es menester sugerir en este caso.
    1. Procura tener alguna afición. 

a)    Una actividad manual que le ofrezca el descanso mental que no se encuentra ejerciendo las actividades del predicador.

b)    Esta puede ser dibujar, decorar, pintar, en casa siempre hay multitud de actividades que requieren la mano del hombre y que este necesita hacer, hágalas, sin permitir que le roben el tiempo que se debe de emplear orando, estudiando y visitando.

    1. Por otro lado, siempre es recomendable que el predicador se tome un día de la semana "libre", no será del todo libre porque hay actividades que no se pueden posponer, pero sí en el que con toda libertad se pueda dedicar a su familia, su "afición" o cualquier actividad personal.

VI:- LA VANIDAD O COMPLEJO DE SUPERIORIDAD

A.     El lado opuesto del "complejo de inferioridad" es el de superioridad o sea el ser dominado por el orgullo, esa convicción que no hay "nadie" que se le iguale o le supere en esta o aquella actividad o capacidad.

1.    Claro que esto es inconfesable, pero muy real en la vida, de tal manera que se hace notable en todos los aspectos de su trabajo. 

2.    Cuando se llega a pensar que Los sermones que predica son los mejores y que no hay nadie que le pueda igualar o superar, cuando se piensa que se tiene la mejor educación, entonces se va a mirar a otros con desprecio y va a degenerar en un engreído y ciego a sus propios defectos, los cuales serán notables para todos menos para el. 

3.    Verdaderamente esto hará que e1 predicador se ciegue de tal manera a sus defectos que la calidad de su predicación disminuirá,  y lo peor del caso, es que en todos será notable menos en él mismo.

B.     Lo triste de una situación así es que solo un golpe, una decepción es capaz de abrir los ojos a quien se encuentra en tal estado. 

1.    Por esto es que el ministro del evangelio necesita estar SIEMPRE COMPLETAMENTE CONSAGRADO AL SEÑOR, pues la consagración lo hará abrir  sus ojos para contemplarse a la luz de las Sagradas Escrituras.

2.    Cuando se reconoce que todo lo que se posee es un privilegio concedido por Dios es cuando el hombre se vuelve humilde y agradecido, no rebelde no vanidoso.

VII:- LA ESPOSA

A.     No debería de ser que un ser que le fue concedido al hombre como "ayuda idónea" se convierta en un problema. 

1.      Pero es un verdadero problema para el predicador cuando su esposa no se pone en el lugar que le corresponde. 

2.      La esposa, como el predicador y sus hijos, está sujeta a una multitud de atenciones que por respeto y deferencia le concede la congregación y el publico en general. 

3.      Frecuentemente esto hace que la mujer CREA que esos privilegios los merece y como sucede frecuentemente esto la hace orgullosa y vanidosa de tal manera que puede llegar a mirar a todos "muy pequeños".

B.     Como se espera que la esposa sea la compañera constante del predicador, especialmente en las visitas hogareñas, esto crea un problema si la "mujer" no es juiciosa y prudente. 

1.      La oportunidad de visitar todos los hogares le da también la oportunidad de  conocer muchas cosas que no podría si no fuera esposa del predicador. 

2.      Puede que cuente algunas cosas que no deberían ser contadas a las "hermanas" de su predilección y pronto  algunos asuntos privados pasan a ser del conocimiento público por la falta de cordura de la esposa del ministro.  Esto creará muchos problemas.

C.     Obro problema es el administrativo. 

1.      La mujer puede ser una buena "ecónomo", una mujer que sepa distribuir muy bien el salario que su esposo gana. 

2.      Pero si no tiene sentido del deber, también lo podrá desperdiciar lamentablemente de tal manera que puede ser la causa directa de la bancarrota de su esposo.

D.     Una mujer celosa no puede conducirse sabiamente como esposa del predicador. 

1.      Debe de tener confianza a su marido, sabiendo que si este es un hombre consagrado a Dios no "caerá jamás". 

2.      Su esposo tendrá que conversar con toda clase de personas, inclusive mujeres, y si es celosa provocará  muchas situaciones vergonzosas que traerán el desprestigio y la ruina de su marido.

E.      La respuesta es: 

1.      una buena esposa de un predicador sobre todo debe de ser una mujer CRISTIANA, que conozca las obligaciones de su esposo y las respete. 

2.      Que NO LE TRATE DE GOBERNAR, porque en las cosas de Dios, Dios puso a su marido como MINISTRO del evangelio y a ella como a la mujer sumisa que "debe aprender en silencio... con toda honestidad".

F.      Debe de acostumbrarse a la vida pública a que está sujeta la vida y la familia del ministro. 

1.      Un predicador prácticamente no tiene vida privada y por lo tanto debe de estar constantemente lista para recibir en su casa y dar hospitalidad a todo aquel que esté en contacto directo con el evangelio de Cristo.

VIII:-  LOS HIJ0S

  1. Otro verdadero problema, y frecuentemente la causa del fracaso de muchos predicadores son sus hijos. 
    1. Por vivir completamente asociados con los miembros de las congregaciones, por ser el objeto también de las atenciones de ellos, y por estar familiarizados con el lugar donde se congrega la iglesia, los hijos del predicador creen que son una clase especial de personas que pueden hacer y deshacer en las cosas de Dios.
    2. En otras ocasiones por haber vivido constantemente apartados de la vida pecaminosa, una vez llegado a jóvenes, se vuelven rebeldes y gustan de los deleites del pecado, acarreando sobre sus padres la vergüenza y la ruina.
  2. El pecado de Elí y de Samuel se ha vuelto común entre los que sirven al Señor.
    1. Es por esto que el predicador y su esposa deben ser muy sabios en la dirección de sus hijos. 
    2. No deben de ser tan estrictos que los hagan rebeldes, ni tan blandos que los hagan libertinos. 
    3. El padre debe siempre saber cuando debe decir "si" y cuando debe decir "no" y que condiciones deben prevalecer en las libertades que concede a sus hijos. 

a)    Sobre todo debo saber como ganarse el respeto y la obediencia de sus hijos.

  1. Por otra parte la congregación espera mucho de ellos. 
    1. Por ser los hijos del predicador ellos deben de ser ejemplo en todo, piensan los hermanos, y piensan bien. 
    2. Solo que los hijos del predicador son seres humanos, que si bien han tenido muchos privilegios, son también sujetos a muchas tentaciones en diversas maneras, quizá a más tentaciones que el común de los niños y jóvenes en general.
  2. El predicador como versado en sicología en general sabrá como guiar a sus hijos para que sean cristianos verdaderos, no superiores al resto de los cristianos, pero sí concientes de sus responsabilidades delante de Dios.