HOMILETICA
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Induciendo el libro:
- Este es apenas un muy breve libro que busca
ayudar a aquellos hermanos que
dedicados a la predicación requieren, al menos de conocimientos mínimos de
“homilética”. Materia que puede ayudarle en lo más básico.
- La palabra
homilética, aunque no tiene orígenes propios en nuestra lengua es una que
ya se ha adoptado perfectamente y ahora forma parte de nuestro
idioma. Se deriva de la palabra
griega, homilía que significa "conversación o discurso sencillo".
Es como si pudiéramos decir una
plática un tanto informal.
Poniéndola en forma de definición se
dirá que homilética
es la ciencia o el arte de la predicación, o
la ciencia o el arte de hacer sermones.
- Aunque la homilética
se limita a la presentación exclusivamente del sermón
en este curso se ampliará su alcance, ya que la presentación del sermón solo es el resultado de una serie de factores
entre los cuales se incluye TODA LA VIDA DEL PREDICADOR. Realmente la presentación
del sermón es
solamente el resultado de lo que
es el predicador en su totalidad.
Por lo tanto la homilética incluye
todas aquellas actividades que tienen influencia directa en la vida del
predicador del evangelio de nuestro Señor Jesucristo.
- El predicador es una persona que no puede
separar su vida de su profesión, están
íntimamente ligadas. El predicador
profesional que “trata de apartar estas dos fases de su personalidad
derrotará completamente sus esfuerzos”. Es el predicador por vocación el que tendrá más éxito, porque este
tratará de vivir primero el mensaje que ha creído
y entonces se esforzará al predicarlo.
Esta es la razón que la homilética trate asuntos tan variados como: La presentación del predicador
(la clase de ropa que use). la esposa del
predicador, los hijos y amistades; la educación, sus hábitos, etc.
Todo esto es muy importante y tiene
mucho que ver con la presentación de su exposición del sermón
bíblico. Por eso se incluyen en la homilética.
- Las condiciones del mundo en que vivimos son
de tal manera que exigen ciertas cualidades indispensables
en la vida del predicador. Nuestra sociedad es
el producto de varias fuerzas que han modificado el ambiente en que
vivimos. Algunos han pensado que
vivimos en una sociedad enferma, por eso se demanda que el
predicador sea un psicólogo y un sociólogo que pueda conocer bien al hombre, que es el objeto
o meta de sus mensajes y en general de su trabajo.
- Además hay que tener
en cuenta la constitución de nuestra sociedad
Latina. Para que nuestra
predicación pueda atraerles es menester que vaya acompañada con la belleza característica de nuestro idioma. La
lengua española es una que se presta y se caracteriza por la belleza de la expresión y a nuestro
pueblo "le
gusta el bello decir, la frase elocuente, el termino
exacto y la figura de pensamiento que es atractiva". Los
predicadores elocuentes
tanto en lo religioso como en lo secular son
los que han podido retener la atención del público exigente de
nuestro medio ambiente. "Al pueblo latino de gusta
la bella oratoria”. Si es algo que no implica sacrificar
los principios del evangelio, ¿porqué no
dotarnos de las características necesarias
para ser predicadores
elocuentes?. Máxime cuando estas son el resultado del esfuerzo personal. Muchas personas cultas irían a las reuniones de nuestras congregaciones si supieran que iban a
edificarse con la Palabra de Dios.
- Es menester que los predicadores
tomemos este factor en cuenta y hagamos de
nuestra predicación
algo que no deje de ser oída solo por nuestro
descuido personal. Si nos preocupamos por satisfacer esa demanda que es
puramente humana y que nos hace estar al
servicio de un mayor número de personas, entonces podremos ampliar verdaderamente
nuestro radio de acción y servir a más
personas con el glorioso evangelio de nuestro
Señor Jesucristo.