INTRODUCCIÓN:
El discípulo de
Cristo ¡ama! (Juan 13:35)
1. El amor será y es
la verdadera señal de los discípulos.
2. (Génesis 17:11) Así como la circuncisión fue la señal
del pacto.
3. La vara de Aarón fue la señal de la elección de Dios
por Israel. Las señales son importantes, expresan sentimientos internos
fuertes. Pero el amor es una señal viva, continua. Nueva cada día.
(a) La señal del amor, no se pone marca, se ve, se siente,
se desenvuelve, es decir se practica.
(b) Todos necesitamos y queremos ser amados.
(c) El mandato de Dios para su gente es:
"Amarás". El "shema" de la sinagoga era: "Amarás a
Dios totalmente" ( Deut. 6:4,5).
(d) (Levíticos 19:18). Este mandamiento no era parte del
"Shema" (Mateo 5:43) Se enseñaba el odio. Esto anulaba el amor a
Dios.
Concluyendo: El amor del discípulo
es la señal y debe enfatizarlo. La señal del discípulo, un amor puro y fuerte.
I:- ¿POR QUÉ EL
AMOR?
1. Por el pecado. Por el mal que hay en nosotros (Romanos
7:21-23). Los discípulos de Cristo son carne, son gente de carne y huesos. No
somos santos de barro o de madera. (1ª
Corintios 9:24-29). "Abofeteo mi cuerpo" ( 1ª Pedro 2:11). (Mateo 12:41). La carne es
débil.
2. Tenemos pasiones, fuertes voluntades, temperamentos,
ideas locas
3. Venimos del mundo, my golpeados,
traumados y acomplejados. Por cualquier cosa somos ofendidos. Tengo
temor de hablar o decir alo porque se puede ofender algún hermano.
4. ¿Cómo arreglar el problema? "El amor cubre todas
las faltas" (Proverbios 10:12). Si practicamos el amor con el tiempo ya no
seremos ofendidos tan fácilmente.
5. Cada uno de nosotros somos tentados cada día. Caemos,
pecamos, etc. Solamente el amor tiene todos los ingredientes para podernos
tolerar unos a otros.
(a) "El amor todo lo soporta" (1ª Corintios 13:7).
(b) Sin amor no habrá mucha tolerancia.
(c) Dios por amor perdonaba al pueblo (
Miqueas 7:18-20).
(d) Por amor al mundo mandó al Hijo (Juan 3:16).
CONCLUYENDO:
A. Con todos los defectos. El amor nos mantiene juntos.
(1ª Pedro 4:8).
II:- ¿CÓMO SE
MUESTRA ESTA SEÑAL DE AMOR?
1. (Juan 14:15,21-24). Guardando los mandamientos de Dios.
2. ¿Ir a la iglesia? ¿Ofrendar? ¿Observar la cena del
Señor? ¿Cantar? ¿Orar? Estos son privilegios. Son bendiciones de Dios. Estos
mandamientos expresan gratitud.
3. Los mandamientos de Dios son esos que expresan su
carácter:
(a)
¿Cómo
andamos aquí? (Mateo 19: 16-22).
(b) No matamos, pero, ¿Qué hay de los chismes, la
maledicencia, el robo, falsos testimonios? ¿Somos honestos, veraces? ¿Honramos
a nuestros padres, estamos pendientes de ellos?.
(c) El que aborrece a su hermano es homicida (1ª Juan 3:15)
4. (Juan 15:18,19). Estar separados del mundo.
(a)
Juan
2:15-19. No amemos al mundo ni las cosas que están en el mundo. Las cosas del
mundo son corruptibles.
(b) Busquemos la ciudad de Dios. (Apoc. 21:18).
(c) Muchos de los jóvenes creen que los viejos ya no tienen
estas luchas. Usted ya hizo todo eso, ya se enfadó, ya se cansó. ¡Déjenos
hacerlo a nosotros!.
(d) Hay gente vieja entre nosotros que siguen en pecados
(Génesis 13:10) Ejemplo malo de Lot.
5. Por amor perdonamos.
a) A nuestros enemigos (Lucas 6:27; 6:32). ¿Es difícil?. Cierto, pero debemos hacerlo. Porque el amor es la señal
del discípulo. El que no puede perdonar, no puede ser feliz. No es alegre en
expresión de vida.
b) A Nuestros hermanos (Marcos 11:24-26). Pablo perdonó a
Marcos. Tenía que hacerlo (Hechos 15:39). Todos nos hemos ofendido de un modo u
otro, es necesario saber perdonar. Lo haremos si somos discípulos de Cristo.
6. En Cristo tenemos una familia fabulosa, hermosa. Lo que
la hace especial es el amor de Dios que se ha derramado en nosotros (Romanos
12:10)
CONCLUSIÓN:
1. ¿Tengo ese amor, como señal que soy discípulo de
Jesucristo?
2. ¿Guardo los mandamientos?
3. ¿Estoy bautizado como Cristo manda?
4. ¿Estoy separado del mundo?
5. ¿Guardo rencor o perdono a todos los que me ofenden?
6. No podemos amar a dos señores
7. Cristo dejo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
(Juan 14:15)
8. ¿Usted amigo, ama a Dios? Entonces hoy le obedecerá. Recuerde:
“El que creyere y fuere bautizado, será salvo...” (Marcos 16:16)