MARTA Y MARIA
A. Las que escogieron la buena parte.
B. “(Mateo 8:20) Jesús le dijo: Las zorras tienen cuevas, y las aves del cielo tienen nidos,
pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. (SRVA). Sin embargo había un lugar donde él
podía hallar descanso y refrigerio. La casa de Marta, María y Lázaro. Betania estaba ubicada a unos cuatro kilómetros de
Jerusalén.
C. Encontramos a Marta y María en tres escenas destacadas
de
1. Una cena (Lucas 10:38-42)
2. En un entierro (Juan 11:1-46)
3. En un banquete ( Juan 12:1-9)
D. “(Lucas
10:38-42) Prosiguiendo ellos su camino, él entró en una aldea; y una mujer
llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba
María, la cual se sentó a los pies del Señor y escuchaba su palabra. Pero Marta
estaba preocupada con muchos quehaceres, y acercándose dijo: Señor, ¿no te
importa que mi hermana me haya dejado servir sola? Dile, pues, que me ayude.
Pero respondiendo el Señor le dijo: Marta, Marta, te afanas y te preocupas por
muchas cosas. Pero una sola cosa es necesaria. Pues María ha escogido la buena
parte, la cual no le será quitada.
(SRVA)
1. Cuanto más pensamos en Marta y María, tanto más se
parecen a nosotros, porque en ellas vemos unos aspectos básicos en referencia
al corazón y a la vida de toda mujer.
I:- ¿POR QUÉ REPRENDIÓ
CRISTO A MARTA?
A. No fue por su diligencia en cuidar el hogar.
1. La mujer “ideal” de Proverbios 31, fue alabada por su
voluntarioso y eficiente trabajo en casa.
2. Dios ordenó que las mujeres sean cuidadosas de sus
casa (Tito 2:5)
B. Cristo no reprendió a Marta por preparar un buen
guisado, él sabía que esto debía hacerse.
C. Cristo reprendió a Marta por su excesivo énfasis en lo
material:
1. Todos nos movemos en dos ámbitos y tratamos con dos
clases de valores:
a)
Lo
material, y
b)
Lo
espiritual.
2. Tenemos responsabilidades en ambas cosas.
a) Jesús reprendió a Marta porque ella atribuyó una
importancia mayor e indebida a lo material, esto hacía que ella (Marta)
estuviera, preocupada, afanada, nervioso y ansiosa.
b)
Cristo enseño
sobre lo erróneo de vivir en un constante afán y ansiedad (Mateo 6:25-34),
esta forma de vivir cansa y perturba el alma.
D. Aprendamos de Marta y María a escoger la buena, la mejor
parte.
II:- ¿TENÍA MARTA EN
VERDAD UN PROBLEMA?
A. Algunos tienen auténticos problemas:
1. Marta de hecho no tenía un verdadero problema.
2. El problema estaba en que ella pensaba que “tenía un
problema” y ello no era verdad.
a)
Hay
quienes creen que tienen problemas, y no es así.
b)
Unos
se ahogan en un vaso de agua. ¡Que absurdo!. Su
problema, o no existía o no era para tanto
B. Casi todos nos hemos irritado alguna ves por la rutina del duro trabajo, por ello podemos
comprender a Marta. Marta debió apenarse al comprender su error.
III:- ¿DEBEN PROCUPARSE LOS CRISTIANOS POR TODO?
A. Pablo dijo: “(Filipenses 4:6-11) Por nada estéis
afanosos; más bien, presentad vuestras peticiones delante de Dios en toda
oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo
entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.
En cuanto a lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honorable,
todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si
hay virtud alguna, si hay algo que merece alabanza, en esto pensad. Lo que
aprendisteis, recibisteis, oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de
paz estará con vosotros. En gran manera me regocijé en el Señor porque al fin
se ha renovado vuestra preocupación para conmigo. Siempre pensabais en mí, pero
os faltaba la oportunidad. No lo digo porque tenga escasez, pues he
aprendido a contentarme con lo que tengo.
(SRVA)
1. Pero Pablo mismo dice que se sentía estrechado
(preocupado) por lo que estaba pasando en la iglesia del Señor. “(2 Corintios
11:24-28) Cinco veces he recibido de los judíos cuarenta azotes menos uno;
tres veces he sido flagelado con varas; una vez he sido apedreado; tres veces
he padecido naufragio; una noche y un día he estado en lo profundo del mar.
Muchas veces he estado en viajes a pie, en peligros de ríos, en peligros de
asaltantes, en peligros de los de mi nación, en peligros de los gentiles, en
peligros en la ciudad, en peligros en el desierto, en peligros en el mar, en
peligros entre falsos hermanos; en trabajo arduo y fatiga, en muchos desvelos,
en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez. Y encima de todo, lo
que se agolpa sobre mí cada día: la preocupación por todas las iglesias. (SRVA)
A. La enseñanza de Cristo:
1. (“(Mateo 6:25-34) "Por tanto os digo: No os
afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por
vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el
cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni
siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No
sois vosotros de mucho más valor que ellas? ¿Quién de vosotros podrá, por más
que se afane, añadir a su estatura un codo? ¿Por qué os afanáis por el vestido?
Mirad los lirios del campo, cómo crecen. Ellos no trabajan ni hilan; pero os
digo que ni aun Salomón, con toda su gloria, fue vestido como uno de ellos. Si
Dios viste así la hierba del campo, que hoy está y mañana es echada en el
horno, ¿no hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe? "Por tanto, no
os afanéis diciendo: '¿Qué comeremos?' o '¿Qué beberemos?' o '¿Con qué nos
cubriremos?' Porque los gentiles buscan todas estas cosas, pero vuestro Padre
que está en los cielos sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Más
bien, buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas
os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día
de mañana traerá su propio afán. Basta a cada día su propio mal. (SRVA)
2. ¿Vivió Jesús una vida de frivolidades?. La respuesta es un rotundo: NO
3. ¿Nos prohíbe cuidar de nuestros bienes
materiales?: NO
a) Jesús mismo se preocupó por las almas pecadoras y
perdidas y lloró por ellas: “Lucas 19:41) Cuando llegó cerca, al ver la ciudad,
lloró por ella” (SRVA)
b) Fue duramente afectado por la muerte de su amigo
Lázaro. “(Juan 11:34-35) Y dijo: --¿Dónde le habéis puesto? Le dijeron:
--Señor, ven y ve. Jesús lloró. (SRVA)
B. Estos ejemplos nos revelan que hay muchas cosas por
las que hemos de preocuparnos en la vida como cristianos.
1. Aquel que diga: “No tengo preocupación
alguna”, solo revela que no entiende el verdadero significado de la vida.
2. Cristo se preocupó por la condición del
mundo.
A. Los valores eternos:
1. Cristo, el Maestro divino, nos ha enseñado a valorar
altamente las cosas (espirituales) eternas, y a mirar las cosas que son
temporales como relativamente sin importancia e indignos de la ansiedad de los
cristianos.
a) El saber hacer esa distinción es una señal de madurez
espiritual.
B. Cristo había dicho que
María había escogido “la buena parte”, la cual no le sería quitada.
1. “(Mateo
6:33) Más bien, buscad primeramente el reino de
Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (SRVA)
2. Cuidemos lo verdaderamente valioso. Nuestra salvación.
C. Las cosas de este mundo pueden ocultar ante nuestros
ojos “la buena parte”.
1. “(Marcos 4:19) pero las preocupaciones de este
mundo, el engaño de las riquezas y la codicia de otras cosas se entrometen y ahogan
la palabra, y queda sin fruto.
(SRVA)
2. “(Lucas 21:34) Mirad por vosotros, que vuestros
corazones no estén cargados de glotonería, de embriaguez y de las
preocupaciones de esta vida, y que aquel día venga sobre vosotros de repente
como una trampa; (SRVA)
3. Un hombre o mujer pueden preocuparse de tal modo por
labrarse un porvenir que descuiden sus deberes espirituales. Siendo así “los
afanes de este siglo” habrán ahogado “la buena parte”.
A. Averiguando sus causas:
1. ¿Está nuestra vida desubicada?
a)
Para
que la vida se desenvuelva suavemente, debe estar centrada en los valores
espirituales.
b)
“(Eclesiastés
12:13) La conclusión de todo el discurso oído es ésta: Teme a Dios y guarda sus
mandamientos, pues esto es el todo del hombre.
(SRVA)
c)
Si el
eje de la rueda está descentrado, ¿cuánto tiempo podrá rodar bien?
d)
Si los
problemas se le amontonan por doquier, párese y piense ¿cuál es el centro de su
vida? ¿usted mismo?.
Entonces está descentrado.
2. ¿Ponemos mucho énfasis a lo material?
a)
Muchos
hermanos han sido atrapados por el materialismo.
b)
Por
escalar posiciones sociales creyendo que tomando importancia en el mundo serán
dichoso.
c)
Recuerde:
“(Lucas 12:15) Y les dijo: --Mirad, guardaos de toda codicia, porque la vida de
uno no consiste en la abundancia de los bienes que posee. (SRVA)
d)
La
vida verdadera no consiste en “bienes materiales”, por numerosos y valiosos que
sean. No se pueden resolver las crisis de la vida con bienes materiales. Lea esto por favor: “Una casita bien
llena, un campito bien cuidado, una mujercita bien dispuesta son grandes
riquezas”.
3. ¿Puede haber ansiedad por motivos físicos?
a) Debido a la enfermedad y al cansancio, el mundo puede
parecernos como un lugar adverso y tenebroso.
b) Elías huía de Jezabel para
salvar su vida. El tener a esa mujer
como enemiga constituía un verdadero problema; en el monte estaba tan cansado y
desalentado que quiso morir (1 Reyes 19:1-8). Descansó y comió, mas no dominó
el problema en su mente hasta que Dios le dio una misión (1 Reyes 19:15-16)
c) En la vida de muchos cristianos habrá siempre aquellos
que llamamos “enemigos gratuitos”. Podemos pasarnos la vida lamentándonos por
esta situación, pero si los olvidamos y nos ponemos a trabajar, lo podemos
superar.
4. ¿Qué hay de su conciencia?
a) ¿Preocupado por algo mal hecho?.
No te exijas demasiado. Cuando se estudia leyes, en el área de derecho se dice
que: “Hay un derecho de hecho, y un derecho de derecho”. Lo que se quiere decir
es que hay un derecho exigido a cada ciudadano, pero la realidad de la sociedad
es que vive muy falto de apego a la ley. Ocurre lo mismo con el cristiano, su
ideal “llegar a ser como Cristo”, es tan alto y sublime que nuestra realidad de
vida aquí es muy bajo. Ello no debe frustrarnos sino empujarnos a luchar más y
más para llegar a...
b) Recuerde, Dios perdona, olvida. Oremos (1 Juan 2:1,2)
c) “(Santiago
5:16) Por tanto, confesaos unos a otros vuestros pecados, y orad unos por otros
de manera que seáis sanados. La ferviente oración del justo, obrando
eficazmente, puede mucho. (SRVA) Esto
también ayuda, mas tenga cuidado a quién comunica su sentir, no todos tienen
madurez para escuchar.
5. El miedo es una causa corriente de frustración:
a) Todos tenemos miedo. Algunos temores son destructivos
y dañinos, pero otros son beneficiosos.
b) Temer a Dios, con un temor reverente es bueno.
c) Otros temen a la crítica de la sociedad. A la
enfermedad. Los reveces financieros. Perder a un ser querido. El ser rechazados
por la sociedad, etc.
d) Recuerde: “(Hebreos 13:6) De manera que podemos decir
confiadamente: El Señor es mi socorro, y no temeré. ¿Qué me hará el
hombre? (SRVA)
6. ¿No podemos sujetar nuestros pensamientos?
a) Los que en buena medida logran dominar sus lenguas, no
se esfuerzan controlar sus pensamientos “(Proverbios 13:7) Hay quienes
pretenden ser ricos, pero no tienen nada; y hay quienes pretenden ser pobres,
pero tienen muchas riquezas. (SRVA).
Somos lo que pensamos.
b) Llevemos nuestras preocupaciones al Señor por medio de
la oración. Luego medite en todo aquello que bueno, de buen nombre... (Fil.
4:6-11)
c) Una mujer cristiana dijo: Cuando me siento deprimida
empiezo a cantar: “Hay un rayo de sol en mi vida hoy”. Al principio me siento
como un poco hipócrita, pero luego mi aspecto se va mejorando gradualmente.
7. ¿Acaso quiere llevar la carga solo?
a) Los problemas son un asunto familiar. Me refiero a la
familia de Dios. No olvidemos que tenemos un Padre Celestial que todo lo
dispone para nuestro bien “(1 Pedro 5:7) Echando toda vuestra solicitud en él,
porque él tiene cuidado de vosotros.
(SRV) ; “(Romanos 8:28) Y sabemos que á los que
á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme
al propósito son llamados. (SRV);
“(Salmos 37:23) Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y aprueba su
camino. (SRV). ¡Que hermosura de textos!
¿Verdad?.
Cierto día madrugué
Y al trabajo diario me lancé;
Que me faltó tiempo para orar.
Se amontonaron las dificultades,
Y cada tarea se me hizo más pesada.
Me pregunté: ¿Por qué no me ayuda?,
Y El contestó: “Tú no me lo pediste”.
Quise ver gozo y belleza,
Pero el día amaneció triste y grisáceo.
Me pregunté: “¿Por qué Dios no me lo quiso
mostrar?.
Me contestó: “Pero, ni siquiera lo
buscaste”.
Intenté allegarme a Dios
Y puse todas mis llaves en la cerradura.
Y Dios me reprendió con amor:
“Hijo mío, ni siquiera llamaste.
Madrugué esta misma mañana
E ice una pausa antes de iniciar el día.
Tenía tanto que hacer
Que tuve que hacer tiempo para orar
¨
CONCLUSIÓN:
A. ¿Hemos aprendido un poco a clasificar nuestras
dificultades?. Cada dificultad puede clasificarse en
una de tres categorías:
1. Algunas pueden evitarse
2. Otras pueden ser resueltas
3. Las demás pueden ser aguantadas.
B. Aplicando el remedio:
1. ¿Puede remediarse la causa de mi ansiedad?. En caso afirmativo, ¿qué es lo que hago por ello?. En caso negativo, ¿me preocupo inútilmente por algo
que no puede ser modificado?.
2. ¿Me preocupo por algún acontecimiento en el pasado que
no puede ser cambiado o borrado?
3. ¿Hago demasiado énfasis en las cosas materiales? ¿O sobre lo que la gente piense o pueda pensar en cuanto a lo que tengo o no
tengo?
4. ¿Entiendo yo que puedo controlar la ansiedad? ¿Hago un
esfuerzo consiente para cambiar mi modo de pensar?
5. ¿Me tengo lástima a mí mismo?.
Siempre hay otros que están en peores situaciones.
6. ¿Intento yo arrastrar mis preocupaciones, sin depender
de Dios?
7. ¿Hasta que punto me doy cuenta que las preocupaciones
son inútiles?. Alguien dijo: “Las preocupaciones no
restan tristeza al mañana; tan sólo nos resta fortaleza para hoy”.
8. ¿Acaso he dicho o hecho algo que dañe mi paz
espiritual? Busque el perdón de Dios, y
sepa perdonarse usted también.
9. ¿Me ha herido alguien en mi orgullo? ¿le doy acaso demasiada importancia al
asunto?
10. ¿Duermo lo suficiente? ¿Mi mal es por enfermedad o
preocupación?
11. ¿Tengo tantas cosas por terminar que tengo los nervios
destrozados? Descanse apaciblemente en el Señor.
12. ¿Tengo yo en realidad un problema, o son figuraciones
mías?
13. ¿Estoy asaltado por algún temor?. Quizá nunca ocurra tal cosa ¿por qué
preocuparse antes de tiempo, si es que ocurre?