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¿Cuáles son las dimensiones de la habitación en
donde usted se encuentra? ¿Cuántos pies tiene de ancho y de largo? Con una
regla de
Nuestra defensa, que es tanto escritural como
sensata, es ésta: Que el Nuevo Testamento es nuestra única regla de fe y
práctica. Hacemos un llamado a los hombres hacia la palabra de Dios para que
seamos guiados en todas las cosas de la vida -- espirituales, de adoración,
personales, de familia y de negocios. Nuestra súplica sincera es que "hablemos
donde
Jesucristo y sus enseñanzas deben gobernarnos. Le reconocemos como Señor y Salvador. Nos inclinamos a El como "Señor de señores y Rey de reyes" (Apol. 17:14). El es la cabeza de la iglesia y por tanto controla nuestras vidas y nos indica cómo debemos adorar. Pablo habló acerca de la preeminencia de Jesús cuando dijo, "Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dió por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia" (Efesios 1:22). El Cristo resucitado hizo una vigorosa y arrolladora declaración, "Todo poder me es dado en los cielos y en la tierra" (Mateo 28:18).
Dios, nuestro Creador, se ha revelado a través de Cristo, quien nos ha hablado a través del Nuevo Testamento. "Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado en el Hijo, a quien designó heredero de todo, por medio del cual hizo también el universo" (Hebreos 1:1-2).
Jesús no nos habla en forma audible, ni "a través de un murmullo", ni a través de la conciencia, sino a través de su Palabra revelada a los apóstoles, según el Nuevo Testamento. A los apóstoles (no a nosotros hoy) les prometió que "el Consolador, quien es el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho" (Juan 14:26). El Señor también les aseguró que los guiaría a toda la verdad de modo que su mensaje fuera libre de error (Juan 15:26; 16:13). Concluímos que el Nuevo Testamento es expresión de la divina voluntad y del camino de nuestro Salvador y que es, por tanto, nuestra autoridad. El es nuestra "única fe" (Efesios 4:5). Es el único libro que determina nuestra fe, conducta, y adoración; por él debemos vivir y por él debemos morir; en él debemos edificar nuestras casas y nuestros negocios o profesiones.
Jesús es el "mediador del nuevo pacto" (Hebreos 12:24). Es nuestro Salvador a través del nuevo pacto o testamento. El pecado nos ha separado de Dios (Isaías 59:1-2) y Cristo es nuestro "mediador" a través del nuevo pacto.
El Nuevo Testamento es suficientemente poderoso para librarnos del pecado. Debemos recibir la palabra implantada que es capaz "de salvar nuestras almas" (Santiago 1:21). Es descrita como "pronta" (viva) y "poderosa". "Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos, y penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y de los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón" (Hebreos 4:12).
El Nuevo Testamento no es "letra
muerta". No es necesario que el Espíritu Santo "entre en nuestro
corazón" en forma misteriosa y directa para que
Porque Jehová se preocupa por su creación, El ha suplido todas nuestras necesidades. Esta es una de las preciosas promesas del Nuevo Testamento, por lo cual Pedro escribió, "Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas" (2 Pedro 1:3-4). No podemos fijarnos en el Antiguo Testamento, ni en libros de filosofía, ni credos de hombre para recibir vida espiritual. Por tanto, debemos contender ardientemente por esta fe. "Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me he visto en la necesidad de escribiros, exhortándoos a que contendáis ardientemente por la fe que ha sido transmitida a los santos de una vez por todas" (Judas 3).
Repudiamos todo credo humano, confesión de fe,
manuales y disciplinas en la iglesia porque el Nuevo Testamento es nuestro guía.
Y además podemos citar muchas ocasiones en que aquéllos contradicen
Muy de veras suplicamos que todos los hombres vengan al Nuevo Testamento y a Cristo como suprema autoridad en la religión. Ojalá siempre recurramos al "así dijo el Señor" en todo lo que creemos y practicamos. En la transfiguración, se escuchó una voz del cielo que dijo, "Este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia, a El oíd" (Mateo 17:5).
Mida las dimensiones de su habitación o
cualquier objeto con una regla de
¿Cuál es la base de tanta confusión y de tantas enseñanzas religiosas?
¿Cuál es la importancia de que Cristo sea la "cabeza" de la iglesia? ¿Deja esto lugar para un papa u otro ser humano o credo humano?
¿De qué manera habla Dios hoy al hombre?
¿Cuáles son las tres principales objeciones a los credos humanos y confesiones de fe?
Demuestre con las escrituras que el Nuevo Testamento es la única regla de autoridad.