MAESTROS
AGRADECIDOS
(1ª Tes.
2:13-20)
(Lección- 5)
“Por lo cual también nosotros sin
cesar damos gracias a Dios” (2:1 3a).
Pablo había cultivado un vínculo
especial con los tesalonicenses. En 2:13-20, él expresó su gozo de tener a los tesalonicenses
como sus hermanos y hermanas en Cristo. Esta relación no era el producto de un
contacto casual el cual ocurriera porque Pablo, Silvano y Timoteo, de
casualidad fueran a Tesalónica después de ser expulsados de Filipos.
No era una relación temporal que floreciera mientras estaban juntos, y que
luego se desvaneciera después de la separación. Era mucho más que una relación
de por vida; era una amistad eterna lo que estaba constantemente en las mentes
de estos maestros.
Cuando enseñamos a otros, cuando
damos consejo a los cristianos que nos rodean, cuando alentamos a hermanos y a
hermanas a hacer la voluntad de Dios, estamos cultivando relaciones eternas. El
enseñar, el aconsejar y el motivar a otros, son partes valiosas de la forma
como Dios desea que la iglesia funcione.
DEJE QUE LA PALABRA DE DIOS HAGA
SU OBRA (2:13)
¿Qué sucede cuando los maestros
siguen
Los pensamientos de agradecimiento
de 1:2-3, son reintroducidos y expandidos en 2:13. En el versículo trece, Pablo
mencionó una razón específica para la gratitud que él y los otros expresaban
constantemente hacia Dios: Era la manera como estas personas respondían al
evangelio. Lo que había impresionado a los tesalonicenses que se habían hecho
cristianos, era que Dios tenía un mensaje para ellos. Eso significaba que Dios
estaba realmente interesado en el bienestar de ellos y lo había demostrado a
través de la obra salvadora de Jesús. Estaban convencidos de que Dios les
quería ayudar y que El estaba haciendo preparativos para el destino eterno de
ellos. Como resultado de lo anterior, hacer lo que Dios deseaba, llegó a ser la
prioridad más alta de ellos. ¡Trataban al evangelio como un mensaje enviado a
ellos por Dios mismo!
Permita que
SIGA A LOS FIELES (2:14-
Una cosa es aceptar el mensaje
del evangelio por la alegría que produce el darnos cuenta de que Dios tiene un
plan para nuestras vidas, y otra cosa es permanecer fieles al mensaje de Dios
en medio de circunstancias difíciles. Es importante para los cristianos nuevos,
así como para los cristianos en perspectiva, que se pregunten: “¿Qué haré si mi
familia se opone a esto?”; “¿Cómo lo recibiré cuando mis compañeros de trabajo
ridiculicen mi compromiso?”; “¿Deseo realmente comenzar una vida que Satanás
hará lo mejor que pueda para destruirla?”.
¿Cómo reaccionaron los cristianos
tesalonicenses al sufrimiento? Ellos resistieron; se mantuvieron fieles (2:14-15a).
En ciertos países la adoración en público está prohibida. Tal vez se nos ocurra
pensar que la vida cristiana no se podría vivir bajo tales restricciones.
Recordemos, sin embargo, que podemos servirle a Dios y agradarle bajo cualquier
condición —aun si se tratara de la esclavitud o de la persecución.
Debemos darle gracias a Dios por
las libertades que tenemos, recordando que hay personas que son perseguidas por
su fe, y que Dios desea que seamos fieles, cualquiera que sea la situación en
la que nos encontremos. Debemos resistir a la tentación de rendirnos a servirle
a Dios por causa de las dificultades. La indiferencia y la oposición de los
amigos, de los parientes, e incluso, de la hermandad, no nos debe impedir el
permanecer fieles.
El hecho de permanecer fieles en
medio de la persecución, convertía a los tesalonicenses sucesores de una larga
línea de siervos fieles de Dios —los profetas, Jesucristo, los cristianos de
Judea, y Pablo y los otros maestros de ellos. Cuando nos sintamos tentados a
rendirnos de seguir al Señor, podemos recordar a los hombres y mujeres de los
tiempos bíblicos para alentarnos a permanecer fieles.
Recuerde a Noé y a su esposa en
un mundo impío; recuerde a Moisés en medio de la rebelde nación de Israel;
recuerde a Daniel en medio de los extranjeros de Babilonia. Ellos sirvieron al
Señor en ese entonces y sirven de ejemplo a personas como nosotros que vivimos
miles de años más tarde y a miles de kilómetros de distancia. Noé continúo su
predicación, aun cuando sólo su familia escuchaba. Moisés se mantuvo fiel
mientras crecía en medio de los adoradores de ídolos de Egipto, y mientras
llevaba a los judíos rebeldes por el desierto. Daniel continuó sirviendo a
Dios, aun cuando ello era algo inusual e, inclusive, ilegal. Estaremos
siguiendo las pisadas de los famosos fieles, si constantemente le servimos a
Dios, aun cuando se nos pase por alto, se nos ridiculice, seamos objeto de
abuso, o perseguidos por nuestra fe.
ESPERE QUE HAYA OPOSICIÓN (2:15b,
16)
Los que persiguen a los fieles de
Dios, se oponen a Dios, pero también se oponen a lo que más les conviene a
todas las personas. Al impedirles su marcha a los santos, estarán diciéndole a todos que el camino de Satanás es mucho mejor;
que el camino de Dios es demasiado difícil. Por lo tanto, el mensaje que le
envían a todo el mundo, a cristianos y a no cristianos, es un mensaje que
alienta a hacer lo que el diablo desea, no lo que Dios desea.
Los resultados del pecado son
siempre malos. Esa es la naturaleza del pecado. Las consecuencias son siempre
desagradables, y están destinadas a ser sufridas por los perseguidores. Estos
cristianos pudieron haberse sentido tentados a pensar que Dios no sabía de la
persecución, o que no le importaba. Sí sabía de ella y sí le importaba. Lo
ponía triste y lo enojaba.
Debemos esperar que haya
oposición. Así como a Dios le agrada que hagamos lo que él desea, a Satanás le
disgusta. El trata de oponerse a cada buen pensamiento que usted tenga, a cada
buena palabra que usted diga, a cada buena obra que usted haga. El usará a todo
aquel que pueda con el fin de resistir esas buenas obras. No se sorprenda
cuando Satanás se oponga a usted. ¡Cuente con eso!
Aunque el pecado es atractivo de
muchas maneras, siempre resultará en muerte, o separación de Dios, porque “la
paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23). A veces olvidamos las consecuencias
mortales del pecado. Muchas personas —incluso cristianos— piensan que pueden
salirse con la suya al pecar, que no habrá malos resultados. Nuestro pecado ha
causado muerte—la muerte del Hijo de Dios. Esto es serio. El camino de Dios
produce beneficios para esta pida, y también, resulta en vida eterna con Dios.
Podemos contar con que habrá oposición si vivimos la vida cristiana, pero
también podemos contar con que habrá felicidad eterna con Dios y con Su pueblo.
AME A LOS HERMANOS (2:17-18)
Aunque algunos detestaban estar
rodeados de los cristianos tesalonicenses, otros estaban a gusto con ellos. Así
como algunos se oponían a sus acciones, otros las admiraban. Después de haberse
separado de los hermanos tesalonicenses, Pablo, Silvano y Timoteo deseaban
estar de nuevo cara a cara con ellos, y así se los hicieron saber.
Aquí tenemos otro mensaje valioso
para incluir en nuestras conversaciones y en nuestras cartas de aliento para
nuestros hermanos de otros lugares: Los extrañamos y deseamos estar con ellos.
¡Mientras que a otros no les importan ellos, a nosotros sí nos importan en gran
manera! Es importante que les expresemos estos sentimientos a nuestros
hermanos. El amor, la devoción y el afecto forman todos parte
de la comunión cristiana. El mostrar y el expresar este amor serian extensiones
naturales de estos sentimientos y actitudes. ¡Amen a sus hermanos y hermanas y
háganselos saber!
Los deseos y propósitos del
corazón no siempre se hacen realidad. Eso fue lo que pasó con los propósitos de
Pablo de estar de nuevo con la iglesia tesalonicense. Satanás pudo impedir esos
propósitos por un tiempo. Para los hijos de Dios, las limitaciones impuestas
por Satanás son siempre temporales. Pablo, Silvano y Timoteo conseguirían ver a
los fieles en Cristo, ya fuera en esta vida, o en la próxima. Satanás no podría
impedir eso.
Algunas personas buscan ser
guiadas mediante señales alrededor suyo, creyendo que las oportunidades son
señales de que Dios quiere algo, o creyendo que las adversidades son señales de
que Él lo rechaza. Este concepto no es bíblico. Dios desea que seamos guiados
por Su Palabra revelada. Ciertamente tendremos oportunidades de hacer la
voluntad de Dios, pero también podemos ser tentados por oportunidades a hacer
el mal o a aprovecharnos de los demás. El hecho de que algunos países prohíban
los esfuerzos misioneros, o la predicación del evangelio, no significa que Dios
no desea misioneros allí, ni que no se predique allí. Mientras Dios les permita
a las personas elegir entre el bien y el mal, habrá algunos que elegirán el mal
y que, por lo tanto, se opondrán a la obra de Dios que Su pueblo haga.
¡Jamás permita que el mundo lo obligue
a hacer lo malo, o a dejar de hacer lo bueno! Siga
La oposición nos puede impedir
expresar nuestro amor de la manera que desearnos. Corno cristianos que somos,
no debernos permitir que las dificultades nos impidan hacer lo que podamos.
¡Para el cristiano, donde hay vida hay amor!
¡DISFRUTE DEL ENCUENTRO DE
ANTEMANO! (2:19-20)
Para el cristiano cualquier
contratiempo es temporal; todos los problemas serán resueltos eventualmente.
Jesús es el Señor de todo y eliminará a todos los enemigos —incluso a la muerte
(1ª Corintios 15:23-26). El estar
separados de otros hijos de Dios sólo puede ser temporal, pues un gran
encuentro con los demás cristianos y con Jesús nos espera.
El final del capítulo dos se
centra en el advenimiento de Jesús (2:19-20). No debe interpretarse esto como
el blandir un garrote de advertencia para los cristianos que fueran perezosos o
que se estuvieran desviando. El advenimiento de Jesús se menciona como medio de
aliento, al transmitirles a estos cristianos los profundos sentimientos de sus
maestros para con ellos. El advenimiento de Jesús sería la oportunidad de
volverse a reunir.
¡Las puertas de perlas serán
maravillosas; las calles de oro serán estupendas; pero el estar con Dios y con
Su pueblo será el gozo y el honor más grandes de todos!
¿Qué estaban diciendo estos
maestros? ¡“Jesús viene de nuevo”! ¡Estamos alegres de ello! ¿Por qué? ¡Los
veremos y estaremos con ustedes para siempre! ¡Queremos que sepan lo que
sentimos por ustedes, así que les escribimos para hacérselos saber!”
Qué gran ejemplo es esto para
nosotros en nuestros esfuerzos por ayudarles a los cristianos que nos rodean.
Qué gran aliento sería para nuestros estudiantes si les dijéramos regularmente:
“¡Estoy deseoso de estar en el cielo con ustedes!”. ¡Qué gran aliento sería el
que un hermano o hermana nos dijera: “Quiero que Jesús venga pronto para poder
estar contigo para siempre”!
CONCLUSIÓN
Una iglesia será más fuerte si
sus maestros se preocuparan por sus relaciones con sus estudiantes. Los
maestros reciben aliento cuando sus estudiantes responden a su enseñanza y les
hacen saber que quieren seguir sus buenos ejemplos. Los cristianos que nos
rodean recibirán aliento cuando puedan ver ejemplos de fidelidad en los demás,
a pesar de las difíciles circunstancias.
Estos versículos del capítulo
dos, nos dan una mejor percepción del cultivo y mantenimiento de relaciones
estrechas entre los cristianos. El estudio de cómo estas relaciones dieron
comienzo, y de cómo estos maestros se mantuvieron cultivando la amistad, nos
pueden sugerir maneras para fortalecer nuestros vínculos con nuestros hermanos
en Cristo. Cuando hacemos de la familia de Dios nuestra familia, el gozo de
esta experiencia puede ser nuestro.
“Como los demás”
Cuando Charles de Gaulle era
presidente de Francia, él y su esposa, Yvonne,
tuvieron una hija que era mentalmente discapacitada en grado severo. Avanzada
la tarde, sin importarle cómo marcharan los asuntos de estado, Charles de Gaulle
siempre vendría a su casa, y junto con su esposa, se sentaba en el piso a jugar
con su hija. Todas las noches, antes de dormir, Yvonne
le decía a Charles, “deseara tanto que nuestra hija fuera como los demás”. Su
hija murió. El día del funeral, todos ya habían dejado el lugar del sepulcro
excepto Yvonne. El dolor era amargo. Estaba allí
sola. Finalmente, de Gaulle fue a ella y puso su brazo sobre el brazo de ella y
le dijo: “Yvonne, ¿no escuchaste lo que dijo el
ministro hoy? Ella es ahora como los demás”.